Alimentación


Algunas personas ignoran consejos para reducir el consumo de productos animales, quizás con la esperanza de que aparezca una “píldora mágica”. Pero la prevención sigue siendo la mejor medicina. Existen maneras maravillosas de satisfacer el paladar sin perjudicar nuestra salud.
Eliminar los productos animales de tu dieta te aleja de nuestros principales asesinos: las afecciones cardíacas, el cáncer y los infartos. Según el Dr. T. Colin Campbell, de la Universidad de Cornell y autor del más grande estudio epidemiológico humano de la historia, “La gran mayoría de todas las formas de cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras formas de males degenerativos, pueden prevenirse simplemente adoptando una dieta basada en plantas”.

Una operación de desviación coronaria (bypass) o una sesión de quimoterapia son mucho más incómodas y difíciles que cambiar tu dieta. Ser vegetariano es lo mejor que puedes hacer por tu salud.
  • El veganismo automáticamente elimina el colesterol, ya que el colesterol dietético solamente se encuentra en los productos animales.
  • Los vegetarianos son, en promedio, un 10-30 por ciento más livianos que los carnívoros.
  • La alta presión arterial y los cánceres del seno, colon y próstata son mucho más comunes entre los carnívoros que entre los vegetarianos.
  • La carne, los productos lácteos y los huevos no tienen fibra ni complejos carbohidratos (¡cero!).

 

¿Y las proteínas?

En los países occidentales, nuestro problema no es la falta, sino el exceso de proteínas. La mayoría de los estadounidenses consume el doble de proteínas necesarias. Casi todos los alimentos contienen proteínas, y es casi imposible ingerir las calorías necesarias para la buena salud sin recibir suficientes proteínas. Fuentes saludables de proteínas incluyen pan, avena, frijoles, nueces, arvejas chícharos), hongos, tofu y brécol. Demasiada proteína puede causar la excreción de calcio a través de la orina, exigiendo a los riñones y aumentando el riesgo de osteoporosis. Las enfermedades renales son mucho más comunes entre aquellos que comen carne que entre los veganos, y un consumo excesivo de proteínas también ha sido ligado a los cánceres de colon, mama, próstata y páncreas.

 

“¿Qué opina de la dieta Atkins y otras dietas basadas en la carne?


”Las llamo “las dietas para enfermarte”, porque causan que el cuerpo adquiera el estado dequetosis, que ocurre cuando estamos seriamente enfermos. Otra motivo por el que uso esta designación es que los alimentos recomendados por estas dietas—carne, pollo, tocino, huevos y queso—son las comidas que, según la Asociación del Corazón y la Sociedad Contra el Cáncer, causan nuestras enfermedades más temidas … Existe sólo una manera de satisfacer nuestro apetito y, a la misma vez, mantenernos en forma y saludables de por vida: una dieta vegetariana baja en grasas. Frutas, vegetales y un poquito de ejercicio es todo lo que necesitamos.

PREGÚNTALE A LOS EXPERTOS:
Dr. John McDougall, director médico del Programa McDougall

“¿El pescado no es sano?”

La carne de los peces puede acumular toxinas hasta nueve millones de veces más concentradas que la de las aguas en las que viven. Además, la carne de algunos animales marinos como los camarones y los moluscos contienen más colesterol que la carne. Según los Centros Para el Control y Prevención de Enfermedades, 325,000 personas se enferman y algunas mueren cada año en Estados Unidos por comer peces y otros animales marinos contaminados.

PREGÚNTALE A LOS EXPERTOS:
Dr. Neal Barnard, autor de Foods That Fight Pain
“Los vegetarianos tienen la mejor dieta y los menores índices de enfermedades coronarias de cualquier grupo en el país … tienen sólo una fracción de los índices de ataques al corazón y tan sólo un 40 por ciento del índice de cáncer. En promedio, hoy en día viven aproximadamente seis años más que las demás personas”. —Dr. William Castelli, director del Estudio Cardíaco de Framingham

 

 

Los Niños Vegetarianos


Las proteínas no son un monopolio de la carne

La alopatía pediátrica se equivoca a fondo con los vegetarianos. La orientación médica convencional que se entrega hoy a los padres es prácticamente responsable de la casi inevitable incubación de las llamadas "enfermedades del estilo de vida" Estas se sustentan en el consumo progresivo de productos animales, carnes, huevos y lácteos, todo además acompañado de un estilo de vida con apoyo de fármacos, iatrogenia (alteraciones de la salud producida por medicalización) y en escenarios de alta polución. Así, los adultos carnívoros del futuro son condicionados a los mayores riesgos de sufrir en algún momento de sus vidas osteoporosis, artritis, hipertensión, cardiopatías, dermatitis, diabetes, incluso cáncer, todas descapitalizaciones de salud evitables si los padres se hubieran atrevido oportunamente a implementarles una dieta más sana, vegetariana, bien conducida e informada.
En rigor, ni la carne ni el huevo o la leche no materna son necesarios. Más aún, los niveles de toxicidad que actualmente presentan esos productos hacen que su consumo sea contraindicado en muchas patologías y su prescindencia sea la base de tratamientos modernos de recuperación de la salud.
Las proteínas no son un monopolio de los productos animales. Por el contrario se encuentran definitivamente en mejor biodisponibilidad en las hortalizas, semillas y demás vegetales. El ser humano es el único mamífero inducido a beber leche casi hasta su muerte, a pesar de que más allá de su período de lactancia real, el organismo pierde las enzimas necesarias para la degradación de sus componentes más estructurados, cuya asimilación resulta prácticamente nula o bien se convierte en vectores de descapitalización de salud.
Por las campañas pro carne y pro lácteos pasadas y "ad portas" (con recursos cercanos a 550 millones de pesos este año), parece que el consumo de carne y productos lácteos, además de la tradición alimentaría, podemos encontrarlas hoy impulsados muy interesadamente por el negocio ganadero o lechero.
Que debamos ser básicamente carnívoros carece absolutamente de fundamento científico. Esto lo demostraremos a continuación, paso a paso.
El caso más crítico para todas las dietas. Los bebés más pequeños
Los requisitos nutricionales de un bebé son elevados, necesita más proteínas, calcio y muchos otros nutrientes que en cualquier otro momento de su vida. Hoy en día está ampliamente aceptado, incluso por la Asociación Médica Británica, que una dieta vegetariana puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para el crecimiento infantil.
Criar a un niño como vegetariano es más fácil que como carnívoro. Es menos mortificante para el niño que se acostumbre a los grupos de alimentos vegetarianos: cereales, legumbres, frutos secos y semillas, productos lácteos y derivados de la soja, frutas y verduras. Puede al principio, que un bebé rechace alimentos con sabor fuerte, como la coliflor y el repollo, a los seis meses, pero puede que le gusten algunos meses después.
Es igualmente fiable criar a un bebé como vegano, sin ningún alimento de origen animal en absoluto, siempre y cuando se asegure de incluir gran cantidad de alimentos nutritivos y que su sistema digestivo que procese todos los nutrientes.
El hierro es un nutriente importante durante el destete, ya que la leche es una fuente muy pobre de hierro. Los bebés nacen con su propia reserva de hierro pero ésta estará agotada a los seis meses. A pesar de la propaganda, ni la carne de vacuno, ni el huevo ni la leche son las mejores fuentes de hierro, calcio, y zinc.
Es sabido que la leche animal no materna debe ser modificada para que los niños no carezcan de hierro, cobre y zinc, minerales fundamentales para su desarrollo, a esta leche se le llama "fortificada". Existen muchas fuentes vegetales excelentes de esos elementos. De acuerdo con el USDA National Nutrient Database for Standard Reference del Departamento de Agricultura de los EE.UU., el sésamo posee casi 8,7 veces más de calcio que la leche por unidad equivalente de peso, las almendras 2,5, las nueces, la leche de soya y diversos subproductos de esta leguminosa también son una muy buena fuente de calcio. Igualmente, casi cualquier vegetal nos proveen - a toda edad - fuentes de hierro, cobre y zinc en mayor y mejor biodisponibilidad que los productos lácteos.
El destete es un proceso gradual que comienza cuando se empieza a sustituir la leche por los alimentos sólidos. Los alimentos sólidos no deberían ser introducidos antes de los tres meses o generalmente después de los seis meses. Por lo general, después de los seis meses, los bebés necesitan una fuente de hierro y otros minerales en su dieta puesto que leche materna ya no puede proporcionarle en suficiente cantidad.
Mas crecido, entre los 6 y los 12 meses, el bebé será gradualmente más capaz de aceptar alimentos con grumos. Los alimentos de la mesa familiar pueden darse mientras no contengan sal. Se pueden introducir guisantes y legumbres bien cocidas y trituradas alrededor de los 8 a 12 meses. Son difíciles de digerir y por ello pueden causar problemas si se introducen anteriormente. Cuando el bebé sea capaz de masticar trozos de fruta, muchos otros alimentos - incluyendo, el tofu, las cremas finas de frutos secos, los porotitos verdes y las lechadas de semillas - pueden convertirse en alimentos cotidianos y estratégicos para el niño vegetariano.
Nutrientes de calidad para los niños vegetarianos
Más minerales calcio, hierro y zinc, vitaminas, aminoácidos, glúcidos, lípidos esenciales y enzimas encontramos siempre biodisponibles en mejor calidad en las frutas, verduras de hoja verde, semillas, granos integrales y demás elementos naturales.
Es un mito que la carne sea la mayor proveedora de aminoácidos que el humano necesita. Tan sólo 10 a 20 vegetales cotidianos contienen la mayor parte de los aminoácidos (constituyentes de las proteínas) que el cuerpo necesita, y en la mayoría de los casos, los vegetales los proporcionan en mayores cantidades. Cien gramos de "carne de soya" tiene el equivalente a medio kilo de carne de vacuno. En cuanto a vitaminas y minerales, sin lugar a dudas, los vegetales son lejos las mejores fuentes de estos esenciales nutrientes, en especial de la vitamina C, considerada "nutriente maestro" por el sistema vegetariano.
La vitamina C natural solamente está disponible en grandes cantidades en el mundo vegetal. Hasta hoy no se conoce otra fuente más rica de vitamina C natural (ácido ascórbico + bioflavonoides) que la que se halla en las frutas, alimentos muy apreciados por los vegetarianos. Al decir del Dr. Matthias Rath, endocrinólogo alemán, la vitamina C estaría destinada erradicar las denominadas enfermedades cardiovasculares de la raza humana en este siglo puesto que participa en la formación del buen colágeno y por tanto de los tejidos de nuestras paredes vasculares.
Desafortunadamente, la vitamina C no es producida por el hombre ni por algunos pocos mamíferos (todos los productos animales, después de muertos tampoco son buenas fuentes de esta vitamina). Por consiguiente debe ser obtenida necesariamente desde la dieta vegetal. Por ello constituye un nutriente considerado estratégico para los vegetarianos y también debería serlo de toda la humanidad. El adulto y también el niño vegetariano que consumen gran cantidad de cítricos aseguran mejor la calidad de una gran cantidad de procesos metabólicos en los cuales participa este importante nutriente.
Todas las vitaminas, tanto hidrosolubles (vitaminas C, grupo B [tiamina, riboflavina, niacina, piridoxina, cobalamina, ácido pangámico] y vitaminoides [biotina, ácido pantoténico, ácido fólico, colina, inositol, PABA, vitamina P) como liposolubles (A, D, E, F, K), están definitiva y generosamente presentes en la dieta vegetariana. Basta examinar cuidadosamente una buena tabla de nutrientes alimentarios para comprobarlo.
Como la cocina vegetariana cuida siempre de no sobreprocesar los alimentos y preferentemente los usa en su forma natural, las vitaminas obtenidas así son de variado espectro, de buena calidad y no sufren deterioro. El niño vegetariano que principalmente consume frutas y ensaladas crudas es un niño definitivamente más sano y equilibrado, porque asegura variabilidad y balance vitamínico.
Los 20 aminoácidos - incluidos los 8 esenciales (isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptofano y valina) - constituyentes de todas las proteínas (vegetales y animales) pueden ser encontrados incluso en un solo vegetal: la quinoa. La quinoa que desapareció casi 400 años después de la incursión española en América, fue redescubierta en el siglo pasado y hoy día es usada intensivamente por los vegetarianos como otra fuente alimentaría estratégica, junto con la soya, los granos integrales y las semillas.
También los aminoácidos están contenidos pródigamente en la soya. Cien gramos de la llamada "carne de soya" contiene el equivalente proteico de medio kilo de carne de vacuno. Por ello que, definitivamente, el vegetariano no requiere proteínas animales para su sustentación biológica. Las proteínas vegetales son fáciles de obtener y de mejor calidad desde el punto de vista biológico, en cuanto organismo humano puede desensamblar los aminoácidos que las forman con menor gasto de energía que las proteínas de origen animal. Los niños vegetarianos así obtienen todos los aminoácidos requeridos para su crecimiento.
Lo mismo ocurre con la obtención del calcio por los vegetarianos. Se ha demostrado, que si bien en promedio los vegetarianos son más delgados - esbeltos -, sus huesos son más resistentes y firmes. En las poblaciones vegetarianas prácticamente no se conocen la osteoporosis ni las llamadas enfermedades relacionadas con el calcio. La razón, muy simple, los vegetarianos, en especial aquellos que son más estrictos obtienen el calcio desde los vegetales con mayor facilidad que los carnívoros.
Si bien la leche es una rica fuente de calcio, las proteínas animales que contiene la leche impiden la buena asimilación de calcio, y una buena parte de este mineral se pierde en la orina. No así sucede con alimentos como la "leche de soya" y el tofu (koyadofu), derivados de la leguminosa, que contiene hasta 2 veces la cantidad de calcio que se encuentra en el quesillo fresco de vaca. En cuanto al magnesio, otro mineral que participa en la "cadena del calcio", el tofu contiene 150 veces más magnesio que la ricota.
La obtención del resto de los minerales es evidente. Ningún animal "produce" minerales. Sólo las plantas son capaces de absorberlos directamente desde el suelo. Por consiguiente, al consumir una variedad interesante de verduras, frutas, granos y semillas cultivadas en tierras bien rotadas y orgánicamente abonadas, estaremos proveyéndonos en forma directa de excelentes fuentes de minerales biodisponibles de alta calidad.
Los vegetarianos son consumidores de lípidos muy selectivos. La tendencia del consumo vegetariano se centra alrededor de los aceites grasos poliinsaturados y monoinsaturados. El vegetariano, en ningún caso, adquiere en los supermercados los que han sido parcialmente hidrogenados también llamados transgrasos, cuya máxima expresión son las margarinas. Siempre que sea posible, se utilizan los prensados en frío, extravirgen y sin aditivos químicos. Esto evidentemente permite mantener en buen estado nuestras membranas celulares, facilitar adecuadamente los importantes procesos enzimáticos y asimilar las vitaminas liposolubles y armar lipoproteínas de buena calidad y evitar el colesterol exógeno que se capta normalmente en la dieta carnívora. Todo lo anterior contribuye a mantener una buena salud vascular, que en el caso de los niños vegetarianos, si se cultiva desde temprana edad se acrecentará su capital de salud para su vida futura como adulto.
Los carbohidratos, dentro de los llamados macronutrientes, se encuentran en abundancia en los vegetales y no revisten problemas para el vegetariano. Su consumo en debida proporción entrega los materiales combustibles que nuestro cerebro y todo el organismo requieren.
La azúcar blanca no es un alimento para el vegetariano. Es un carbohidrato altamente refinado e inconveniente para el cuerpo humano. La azúcar es ladrona de calcio y depresora de la vitamina C. En su reemplazo se prefiere el azúcar integral, o sustitutos válidos, o mejor miel. En particular, el consumo de fibra que es alto en los vegetarianos y permite adicionalmente un sistema digestivo sano, al decir del maestro Manuel Lezaeta Acharán, donde se fragua la salud o la enfermedad.
Si con todo algún nutriente llegase a faltar, afortunadamente hoy gracias al naturismo moderno, están disponibles en el comercio toda una logística de excelentes suplementos alimentarios naturales - no farmacéuticos -, en todo su espectro nutricional, esto es vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales, carbohidratos y fitonutrientes contenidos en los vegetales.
No nos preocupemos tanto de algunas vitaminas. Las producimos
Aún más.... Los seres humanos podemos producir las vitaminas D y B12. La vitamina D, vital para la absorción del calcio por nuestro organismo, se genera en la piel mediante un proceso autónomo de fotosesibilidad celular y la B12, la vitamina antianémica, en nuestro tracto digestivo.
La vitamina B12 o cobalamina es una muy compleja vitamina. Es la única vitamina que contiene cobalto, un especial mineral, de allí su nombre cobalto-amina, enlazados con átomos de hidrógeno, carbón, oxígeno, fósforo y nitrógeno. Es sintetizada por el propio cuerpo en el íleon, último tramo del intestino delgado. En la producción de la B12, participan los denominados "factores intrínsecos" o FI, que actúan como facilitadores. Un cuerpo sano, como el del vegetariano, puede disponer de ciertas enzimas mucoproteínicas producidas en las paredes estomacales, de una buena producción de ácido clorhídrico y la de la hormona tiroidea, bioelementos que concurren a ese FI. Algunos investigadores también asocian al calcio como otro FI. En los vegetarianos, el conjunto de estas substancias es de alto valor, por tanto contribuyen a la formación de una buena B12.
La vitamina B12 también puede obtenerse en cantidad suficiente desde los alimentos fermentados, especialmente de subproductos de la soya, algas marinas. Los alimentos extraídos de la tierra que se consumen crudos y sin pelar también contienen colabamina en su superficie.
El tempeh, un alimento oriental muy apreciado por los vegetarianos. Es un fermentado a partir de la soya, tan rico en B12 que 100 gramos equivalen a ingerir más de 2 a 3 veces la cantidad diaria recomendada internacionalmente de B12, según se trate de un adulto o de un niño vegetariano (9-13 años), respectivamente. Ingerida o autoproducida es una de las pocas vitaminas hidrosolubles que el cuerpo humano y animal pueden acumular (las reservas totales de cobalaminas son de 2-5 mg, aproximadamente 1 mg en el hígado, mucho mayores que los requerimientos diarios)
La cantidad de ingesta diaria de B12 recomendada por la Food and Nutrition Board de los EE.UU. es de 2,4 mcg/día para los adultos y para los niños es mucho menos, entre 0,9 a 1,8 mcg conforme su edad se sitúe entre 1 y 13 años. Debido a que es requerida por el organismo humano en tan pequeñísima cantidad (millonésimas de gramo por día), ningún estudio serio ha relacionado la deficiencia de esta vitamina con la dieta vegana (solo vegetales, excluyendo huevos y leche).
La llamada vitamina K se relaciona con al menos tres sustancias naturales, designadas como vitaminas K1, K2 y K3. La primera, fitonadiona o filoquinona (2-metil-3-fitil-1,4-naftoquinona) se encuentra abundantemente en las plantas. Los seres humanos y los animales pueden sintetizar cantidades considerables de vitamina K2 o menaquinonas en el tubo digestivo (intestino delgado y en el colon) a través de las bacterias grampositivas. También podemos sintetizar menaquinona-4, a partir del precursor de vitamina menadiona (2-metil-1,4-naftoquinona), o vitamina K3. La menadiona es al menos igual de activa desde un punto de vista molar que la fitonadiona que es la que se encuentra en las plantas.
Por lo tanto, todas estas vitaminas no constituyen preocupación esencial de los vegetarianos. Gracias al estrecho contacto que mantienen con la naturaleza y a que normalmente poseen un buen sistema digestivo no requieren proveérselas desde la dieta o recurren a ellas cuando las necesitan en forma extra y sólo en cantidades mínimas e infrecuentemente.
Reconocimiento internacional en nuestros días
Es satisfactorio comprobar que entre la comunidad científica se esté desarrollando un creciente reconocimiento de que el vegetariano sea más longevo, resistente, sensible, compasivo, menos agresivo, más estable emocionalmente y hasta aproveche bien sus capacidades mentales, es decir más saludable en todas las edades. La lógica detrás, es que todos sus sistemas celulares se encuentran menos afectados de toxinas y drogas que vienen en los productos animales y demás productos procesados y por tanto su sistema global es menos febril, está más liberado para obtener una mejor nutrición desde los alimentos que consume y además mantiene un contacto más empático con la naturaleza.
Es digno de destacar que la Physician Committee for Resonsible Medicine - PCRM, organización que agrupa a más de 5.000 médicos vegetarianos, con sede en Washington D.C., en los EE.UU. recomiende la dieta vegetariana permanente y para todas las edades. Esta prestigiosa institución incluso ha discutido con las autoridades sanitarias de ese país, el sobrevalorado rol atribuido a los productos animales en la pirámide alimentaria oficial.
La revista especializada 'Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine', que publicó un estudio realizado sobre 4.500 adolescentes con una media de 15 años de los cuales 262 eran vegetarianos, en su mayoría chicas, pudo constatar que en los EE.UU. "adolescentes vegetarianos se alimentan mejor'" principalmente debido a que "consumen más frutas y verduras y menos grasas" y consideran al régimen vegetariano "más que como una moda pasajera", como "una alternativa sana a la dieta tradicional americana basada en la carne". Con su dieta los jóvenes vegetarianos se acercaban mejor a las recomendaciones dietéticas de 'Healthy People 2010', una lista de objetivos alimenticios elaborada por el Departamento de Salud de EEUU para llevar un estilo de vida sano para la presente década.
En efecto, la dieta vegetariana planificada contiene todas las vitaminas, minerales, aminoácidos, lípidos, carbohidratos y demás fitonutrientes que el cuerpo necesita. Desde este punto de vista, teóricamente, en orden decreciente tanto los ovo-lácteo-venetarianos, como los lácteo-vegetarianos y los vegetarianos-estrictos (veganos) saben obtener esos nutrientes esenciales para la vida. Sin embargo, en orden inverso, los llamados veganos son los que mejor captan y asimilan los nutrientes diaros, puesto que su sistema digestivo opera más eficientemente y su sistema interno puede producir más cantidades de las vitaminas endógenas.
Otro de los trabajos clásicos más importantes al respecto es el Oxford Vegetarian Study, trabajo que duró cerca de 5 años y que dirigidos por científicos de la Fundación Imperial para la Investigación del Cáncer, en Gran Bretaña. Este ensayo contó con la participación de 6.000 vegetarianos y 5.000 omnívoros, que fueron seguidos desde 1980 hasta 1984. Este periodo bastó para que los responsables del trabajo comprobaran que el estado de salud de los vegetarianos era mucho mejor que el de los que seguían una dieta omnívora.
La influencia de la dieta vegetariana en las funciones cerebrales es concluyente, especialmente en el campo de la inteligencia y la memoria. Este postulado quedó brillantemente mostrado en un artículo de Dwyer JT, Miller LG, Arduino NL, et al. "Mental age and I.Q. of predominately vegetarian children" publicado en Journal of American Dietetic Association [1980;76:142-7]. Diversas mediciones de destreza y de CI fueron realizadas en Boston en el año 1980, con niños que seguían la dieta macrobiótica de sus padres, unos pocos niños de la Iglesia Adventista, y el resto de familias que simplemente habían decidido ser vegetarianas. El grupo de pediatras pudieron constatar que los diversos test mostraban que su edad mental representaba al menos un año más que su edad cronológica, y que la media de su CI era mayor a la media estudiantil, la cual se situaba en esa población como promedio en 116 puntos, proveyendo en consecuencia, pruebas razonables de desarrollo normal.
Cuándo empezar
En cualquier momento, las madres, antes, durante o después del embarazo, pueden comenzar un estilo de vida vegetariano. Si la madre lo asume en su embarazo, implica que el niño ya es un buen vegetariano neonato. Como dijimos antes, después del destete las guaguas pueden muy naturalmente ser iniciadas como bebés vegetarianos ideales. Los niños en edad escolar, púberes o no, adolescentes y los estudiantes universitarios también pueden abordar el régimen vegetariano en cualquiera de las dos modalidades básicas: ovo/lácteo-vegetariano o estrictamente vegetarianos (veganos). Los adultos en cualquier desempeño laboral, sexo y condición de salud pueden emprender la dieta vegetariana a plenitud. En especial, los enfermos y los ancianos pueden beneficiarse enormemente de este estilo de vida.
Me atrevo al final a sugerir entrar al régimen vegetariano de manera gradual (descartando primero las carnes rojas, luego las blancas y finalmente el pescado, mariscos y huevos, lácteos). Este plan tiene la ventaja de percibir paso a paso nuestra reconversión alimentaría, seguir sus positivos efectos en nuestra bioquímica y en nuestra mente y evitar "el síndrome febril de la abstinencia de la carne". Comentárselo a su entorno más inmediato y si lo desea convérselo con un buen médico vegetariano o con un buen consejero nutricional y después difunda el nuevo régimen. Felicidades! ...
Luis Valenzuela
Ingeniero. Director Instituto Estudios Salud Natural de Chile - IESN Chile - iesnchile@yahoo.com


Jesús era vegetariano

"Traducido de Jesus Was a Vegetarian (http://www.jesusveg.com) por: Alejandro Muñoz Uribe


«Los animales son criaturas de Dios, no son propiedad humana, ni utilidades, recursos o mercancías, sino seres preciosos a la vista de Dios. … Los cristianos que tienen la mirada fija en el horror de la crucifixión están en una posición especial para entender el horror del sufrimiento inocente. La Cruz de Cristo es la identificación absoluta de Dios con los débiles, los desvalidos y los vulnerables, pero sobre todo con el sufrimiento de los desprotegidos, los indefensos y los inocentes.»
—Reverendo Andrew Linzey

¿Por qué los cristianos deberían ser vegetarianos?



El mensaje de Jesús es de amor y compasión, sin embargo, no hay nada de amoroso o compasivo en los mataderos o en las granjas industriales, en donde los animales llevan vidas miserables y son asesinados de una forma violenta y sangrienta. Jesús ordena bondad, misericordia, compasión y amor hacia toda la creación de Dios. Él estaría horrorizado por la cantidad de sufrimiento que ocasionamos a los animales sólo para complacer el gusto que hemos adquirido por su carne.
Los cristianos tenemos una elección: cuando nos sentamos a comer podemos aumentar el nivel de violencia, sufrimiento y muerte en el mundo, o podemos respetar Su creación adoptando una dieta vegetariana.


Elige compasión, no crueldad


El Jardín del Edén, el mundo perfecto de Dios, era vegetariano (Génesis 1,29–30). Acto seguido, Dios llama «buena» a esta relación ideal y no-explotadora (Génesis 1,31). De allí siguieron muchos años de humanidad caída, cuando las personas tomaron esclavos, hicieron guerras, comieron animales y cometieron otros actos violentos. Pero los profetas nos dicen que el reino pacífico será no-violento y vegetariano; incluso el león habitará con el cordero (por ejemplo, Isaías 11). Jesús es el Príncipe de Paz que abre esta nueva era de no-violencia. Cuando los cristianos oramos «Que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo», la oración que nos fue enseñada por Jesús, esto nos obliga a cambiar nuestras vidas, a elegir aquello que sea lo más misericordioso y amoroso posible. No habrá granjas industriales ni mataderos en el cielo.
Dios creó a todos los animales con la capacidad de sentir dolor y sufrimiento. Pero en las granjas industriales actuales a los animales se les cortan los cuernos, el pico y son castrados sin anestesia. Para aumentar al máximo las ganancias, son hacinados en el menor espacio posible y son reproducidos genéticamente. Esto ocasiona que casi todos sufran de cojera, deformidades en las patas o fracturas, pues sus miembros no pueden desarrollarse al ritmo de sus cuerpos científicamente aumentados. Por último, son transportados sin alimento ni agua y expuestos a la intemperie, para acabar en una espantosa e infernal muerte.


Compasión y respeto por todos los seres que sufren


Una dieta vegetariana es buena para tu salud y le ahorra a los animales violencia y sufrimiento inimaginables. Recuerda: lo que hacemos con nuestros hermanos más pequeños, lo hacemos con Él.


Análisis básico
El motivo principal de esta campaña es el llamado de Jesús hacia la misericordia, la compasión y la manera en que los seres humanos tratan a los animales. No hay nada de misericordioso o compasivo en patrocinar las industrias que encierran, torturan y matan criaturas de Dios por la sola razón de que la gente haya adquirido gusto por la carne.


El reino pacífico
En el día sexto Dios creó a los animales y a los seres humanos, y en Génesis 1,28 Dios ordena el cuidado de los animales por parte de los humanos, estableciendo inmediatamente después una dieta vegetariana: «Yo les entrego, para que ustedes se alimenten, toda clase de hierbas, de semilla y toda clase de árboles frutales». La ley eterna de Dios que fue dada a los seres humanos en el Génesis, declarada por los profetas y reiterada por Jesús, es la ley del amor y la compasión: «Sean compasivos, como es compasivo el Padre de ustedes».


Jesús el Misericordioso
Jesucristo nació en un pesebre, entre los animales. Él y Juan el Bautista se unieron a muchos otros judíos que reprobaban el sacrificio de animales y apoyaban el vegetarianismo. Una práctica a la que Jesús se unió para respaldar a estos judíos vegetarianos es el bautismo para el perdón de los pecados del hombre, reemplazando así la matanza de animales en el templo. Finalmente, fue crucificado por condenar la cultura del templo: la cultura de vender animales para el sacrificio. Después de la matanza los animales serían comidos. El singular acto que Jesús realizó al enfrentarse directamente con las autoridades se lleva a cabo aquí, en el matadero de la Palestina del siglo primero. Inmediatamente los escribas y sacerdotes principales «se reunieron para ver la manera de acabar con él».
La evidencia de que Jesús y sus primeros seguidores eran vegetarianos es fuerte. Las elocuentes escrituras de muchos de los primeros líderes de la Iglesia dicen que, citando a San Jerónimo: «Jesucristo, quien apareció cuando el tiempo se había cumplido, ha unido nuevamente el fin con el principio, así que ya no está permitido que sigamos comiendo carne animal». Considerando el predominio de santos vegetarianos sería peculiar que Jesús no fuera vegetariano.
De hecho, no existen escrituras en las cuales se diga que Jesús comió cordero, lo que él seguramente habría comido en la Pascua si no hubiese sido vegetariano. En los días de Jesús había muchos judíos que eran vegetarianos por su fe, como los hay en la actualidad. Los no-vegetarianos comieron cordero en la pascua, pero los vegetarianos comieron únicamente pan ácimo (pan sin levadura), como se puede ver que hizo Jesús.
La evidencia indica que los primeros relatos acerca del milagro de la multiplicación (la historia de los panes y los peces) no incluyeron el pescado originalmente. Jesús, cuando se refiere al milagro, habla únicamente del pan (Mateo 16,9–10; Marcos 8,19–20; Juan 6,26). Los peces fueron agregados a las historias por una variedad de razones, una de las cuales es que la iglesia cristiana fue y es identificada con el pez. La palabra griega para pez, ‘ictus', contiene las palabras que forman la frase «Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador» (Iesous Christos Theou Uious Soter). Los peces son un símbolo de los cristianos y la multiplicación es una profecía sobre la naciente iglesia de Cristo.


Siguiendo a Jesús hoy
Millones de animales son sacrificados cada año para alimento. La mayor parte de ellos es criada en «granjas industriales» donde los animales son hacinados, se les cortan los cuernos, el pico y son castrados sin anestesia. Su desenlace es traumático y sucede después de un viaje generalmente terrible y doloroso. Cada uno de estos animales tiene la capacidad de sentir dolor y sufrimiento, al igual los gatos, los perros, otros animales y, de hecho, nosotros mismos. Sin duda alguna los cristianos deberían seguir al misericordioso Cristo siendo bondadosos con los animales, y no hay nada bondadoso en la manera en que éstos son criados y vendidos para alimento actualmente. Lo que hacemos con nuestros hermanos más pequeños, lo hacemos con Él.


Preguntas frecuentes


¿Cómo se pueden usar las Escrituras para probar que Jesús era vegetariano sin tener en cuenta que las mismas están en desacuerdo con esa idea?
Hay un adagio que dice: «La Biblia puede usarse para justificar cualquier posición» y en cierta medida esa es una declaración aceptable. Al leer las Escrituras se nos presentan muchos mensajes contradictorios, y es aquí es donde la teología interviene para darle sentido a los textos sagrados, intentando comprender el significado apropiado de su divinidad y existencia.
Los más prestigiosos teólogos consideran que la interpretación Bíblica es el producto de una «revelación progresiva». Es decir, que nuestra comprensión evoluciona a través del tiempo, del mismo modo que el conocimiento de la ciencia, la lingüística o incluso las computadoras evoluciona a través de los años. No hay una verdad invariable ni válida para toda la eternidad. Hace 200 años, por ejemplo, era bien visto por la mayoría de la gente ser un cristiano esclavista. Hace 300 años, Galileo fue sentenciado a la cámara de tortura por su creencia de que la Tierra no es el centro del universo. Hace 500 años, Martín Lutero declaró que «las casas y las sinagogas de los judíos debían ser quemadas» y los judíos que intentaran adorar o enseñar en público debían ser asesinados. A pesar de los textos Bíblicos que justifican estas y otras atrocidades, hoy en día comprendemos que la naturaleza de Dios no admite la esclavitud, la tortura ni el antisemitismo.
El estudio y los nuevos descubrimientos, al igual que el continuo desarrollo de las ideas, la ética y los objetivos comunes, condicionan la manera en que vemos la revelación Bíblica. En las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) Dios exige la muerte para toda clase de «pecados», desde el adulterio hasta la hechicería hasta maldecir a los propios padres. Una historia en el libro de Números cuenta de un hombre que reúne madera en el Sabath y es apedreado hasta la muerte enfrente de Moisés, «según había mandado Yavé». La mayoría de los patriarcas tuvieron esclavos y varias esposas. Samuel, hablando en nombre de Dios, ordena a Saúl «matar hombres y mujeres, jóvenes y niños, bueyes y ovejas, camellos y burros» (1 Samuel 15). El Papa Juan Pablo II ha dicho que cualquier interpretación de las Escrituras que contradiga una comprensión racional de la bondad y la misericordia de Dios es incorrecta.
Naturalmente, también hay pasajes bíblicos que justifican comer y explotar a los animales. No obstante, hay muchos otros pasajes que justifican el asesinato de inocentes en la guerra, la esclavitud, la quema de brujas, el antisemitismo y otras acciones claramente inmisericordes, violentas e inmorales. Las Buenas Nuevas es que hay argumentos Bíblicos en mayor cantidad y mucho más fuertes en pro de tratar a todos los animales, ya sean humanos o no, como a los prójimos de Dios: dignos de respeto y compasión; para cuidarlos, no para explotarlos, torturarlos o matarlos.
La mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo en que causar daño a un perro o un gato es inmoral e incluso anticristiano. Es racional y Bíblicamente acertado proponer, entonces, que hacer daño a cualquier ser vivo, incluyendo vacas, pollos, cerdos y peces, es igualmente inmoral. Un Dios amoroso y misericordioso, el Dios de los profetas y del apacible Jardín del Edén, no aprobaría el abuso de animales. Según la tradición cristiana, el «Príncipe de Paz» profetizado en Isaías es Jesucristo. Sería inconcebible para el Príncipe de Paz comer animales, considerando el plan original de Dios para el Jardín del Edén y la visión de Isaías acerca del «fin de los tiempos», cuando incluso el león habitará con el cordero y la violencia y el derramamiento de sangre ya no serán más.


¿No come Jesús pescado después de la resurrección y sirve pescado durante el milagro de la multiplicación?
Las únicas Escritas que describen a Jesús comiendo o proveyendo carne de cualquier tipo involucran pescado: se dice que Jesús comió pescado con los discípulos después de la resurrección. Durante su vida se le muestra multiplicando peces y panes para alimentar a los campesinos que se han reunido a escuchar su predicación.
Pensar en estas historias a la luz de toda la evidencia de que Jesús fue un vegetariano quien tomó la compasión por los animales muy seriamente, nos ayuda a recordar que Jesús habló en arameo, los Evangelios fueron escritos en hebreo varias generaciones después de la resurrección, y las primeras versiones que tenemos son traducciones griegas del siglo cuarto: después de más de 300 años, dos traducciones y muchas transcripciones posteriores a la resurrección.


Entonces, ¿qué tan ciertas son las historias acerca del pescado en la vida de Jesús?
La evidencia indica que las historias posteriores a la resurrección son adiciones tardías a los Evangelios y que los primeros relatos del milagro de la multiplicación (la historia de los panes y los peces) no incluyeron originalmente el pescado.


Consumo de pescado posterior a la resurrección
La mayoría de los expertos coinciden en que las narraciones posteriores a la resurrección en donde Jesús come pescado, fueron agregadas a los Evangelios mucho tiempo después de ser escritos, con el fin de poner orden a diversos cismas de la temprana iglesia (por ejemplo, los marcionitas y otros primeros cristianos no creyeron que Jesús volvió realmente en la carne. ¿Qué mejor manera de probarlo que describirlo comiendo?). Aparentemente, los escribas que agregaron las historias no eran renuentes a comer pescado. Pero dado que esa es la única alusión en cualquier parte de los Evangelios de Jesús comiendo cualesquiera animales en modo alguno, claramente se ve que él fue vegetariano.


Los panes y los peces
Aunque la definición técnica de un vegetariano no sería contradicha por el hecho de multiplicar peces que ya están muertos para alimentar personas cuyo gusto no está opuesto a comer pescado, hay algunos puntos interesantes que deben observarse en esta historia. Primero: los discípulos preguntan a Jesús dónde conseguirán suficiente pan para alimentar a las multitudes, sin pensar nunca en comprar pescado u otros productos animales y sin sugerir jamás una expedición para pescar, a pesar de estar al lado de un mar. Además, la evidencia indica que la historia de los panes y los peces no incluyó originalmente el pescado. Por ejemplo, los primeros relatos (pre-evangelios) de este milagro no incluyen el pescado, y Jesús, cuando se refiere al milagro, habla únicamente del pan (por ejemplo, Mateo 16,9–10; Marcos 8,19–20; Juan 6,26).
Los peces fueron agregados a las historias por escribas griegos porque la palabra griega para pez, ‘ictus', es una abreviatura de la frase «Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador» (Iesous Christos Theou Uious Soter). De hecho, el pez es todavía el símbolo de la cristiandad. En ésta interpretación la multiplicación representa una profecía sobre la naciente iglesia y no tiene nada que ver con comer animales.
Algunos expertos afirman además que la palabra griega para ‘alga-pescado' (una alga seca) ha sido traducida erróneamente en esta historia como ‘pescado'. Sin lugar a dudas es más probable que la alga-pescado se encontrara con el pan en una canasta, y además ésta es todavía un alimento popular entre los campesinos judíos y árabes similares a la gente con quien Jesús hablaba.


Conclusión
Así pues, ¿qué tuvo que decir definitivamente Jesús sobre la pesca? Jesús invita a muchos pescadores a alejarse de su ocupación de matar animales y manifiesta por medio de ellos el mostrar compasión hacia todos los seres, citando a Oseas: «Yo quiero amor, no sacrificios». En cada ocasión, ellos abandonan inmediatamente su trabajo de pescadores para seguir a Jesús (por ejemplo, Marcos 1,16–20). Esto se asemeja al llamado de Jesús a otras personas implicadas en actividades que no son consecuentes con su mensaje de misericordia y compasión.
Millones de peces son asesinados cada año para alimento en este país. Todos comprendemos que es inmoral —contrario a la misericordia cristiana— torturar perros y gatos. Y es igualmente anticristiano torturar o matar (o pagar a otros para que torturen o maten) peces y otros animales. Aunque los peces no sean capaces de gritar de dolor, tienen la misma capacidad para sufrir y el mismo derecho a nuestra compasión cristiana como lo tienen los perros, los gatos y otros seres humanos.


¿No otorgó Dios dominio a los humanos sobre los animales?
Históricamente las Escrituras se han usado para justificar la esclavitud, el abuso de menores, el abuso conyugal y la poligamia, así que debemos tener cuidado en no emplearlas erróneamente para justificar la matanza de animales.
Según el libro de Génesis, Dios creó a todos los animales, incluyendo a los seres humanos, en el día sexto. En Génesis 1,28 Dios dice: «Manden a los peces del mar, a los pájaros del cielo y a cuanto animal viva en la tierra». Inmediatamente después, en Génesis 1,29, Dios afirma: «Yo les entrego, para que ustedes se alimenten, toda clase de hierbas, de semilla y toda clase de árboles frutales». Cualquier cosa que signifique la palabra traducida como ‘mandar', no implica que tengamos derecho a matar y comer animales. De hecho, la mayoría de los teólogos reconocen que esta palabra se traduce más acertadamente como ‘proteger', y que el significado de este texto es que se supone que los humanos deben ser los encargados y los guardianes, brindando protección y respetando a todos los seres con quienes compartimos el regalo de la creación.
El Teólogo Reverendo Andrew Linzey afirma que «necesitamos un concepto de nosotros mismos en el universo, no como la especie dominante, sino como la especie sirviente; como la única a quien se le asignó la responsabilidad y el bienestar de todos. Debemos cambiar nuestra idea de que los animales nos fueron dados y fueron hechos para nosotros por la idea de que fuimos hechos para la creación, para servirla y asegurar su conservación. Esto es realmente un poco más de la teología del capítulo 2 del Génesis. El Jardín está hermosamente elaborado y lleno de vida, y los humanos son creados específicamente para encargarse de él».
Génesis 9, el texto frecuentemente citado como justificación para comer animales, es reconocido por la mayoría de los teólogos ya sea como una concesión temporal posterior al diluvio (toda la vegetación se había destruido) o como una concesión al pecado humano (Génesis 9 también se usa para justificar la esclavitud). San Jerónimo escribió: «En cuanto al argumento de que en la segunda bendición de Dios (Génesis 9,3) se dio permiso para comer carne —un permiso que no fue dado en la primera bendición (Génesis 1,29)—, sabed que así como el permiso para divorciarse, según las palabras del Salvador, no fue dado desde un principio, sino que fue otorgado a la raza humana por Moisés a causa de la dureza de nuestros corazones (Mateo 19), de igual manera el comer carne era desconocido hasta el Diluvio… »


¿No exige Dios sacrificio de animales?
No. Las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) y Cristianas (Nuevo Testamento) se oponen al asesinato de animales desde el principio hasta el final. En las Escrituras Hebreas Dios es amor: desde el apacible Jardín del Edén hasta las visiones del fin de los tiempos de los profetas, donde incluso el león habitará con el cordero. En las Escrituras Cristianas todo el ministerio de Jesús está en contra del sacrificio de animales, desde su primera actividad (el bautismo) hasta la última (la crucifixión). Curiosamente la pregunta acerca del sacrificio de animales está en medio de la pregunta sobre el vegetarianismo de Jesús, ya que el sacrificio de animales era seguido por el consumo de sus cadáveres.


Las Escrituras Hebreas:
No existe el sacrificio de animales en el mundo ideal de Dios, tal como está representado en el Jardín del Edén y en el Santo Monte de Dios pronosticado por los profetas (Isaías 11). De hecho, el Jardín es enteramente vegetariano (Génesis 1,29) y Dios nunca exigió la matanza de animales (Jeremías 7,22).
Miqueas, Amós, Isaías, Jeremías y Oseas condenan el sacrificio de animales. Oseas y Jeremías afirman explícitamente que los seres humanos crearon el sacrificio de animales como una excusa para consumir carne: «Si me ofrecen sacrificios, es sólo por el interés de comerse la carne. Pero Yavé no los acepta y, en adelante, va a tener presente su falta, va a castigar sus pecados y los va a mandar nuevamente a Egipto». (Oseas 8,13.)
Las Escrituras Hebreas se han usado a través de los tiempos para justificar muchas atrocidades, desde la esclavitud, la quema de brujas, la Inquisición, hasta el abuso conyugal y de menores. Galileo fue sentenciado por el Papa a ser torturado hasta que se retractara de la herejía de que la Tierra gira alrededor del sol, lo cual es contradicho por el Génesis. Según el Levítico, las brujas debían ser quemadas y los adúlteros, los niños desobedientes y las personas que infringieran el Sabath debían ser apedreados hasta la muerte. Los leprosos e incapacitados eran sucios y no debían entrar en el templo. En el libro de Números (16) un pobre hombre fue apedreado hasta la muerte por reunir madera en el Sabath. Es asesinado por Moisés y los israelitas como Dios manda. A Lot se le considera honrado incluso después de ofrecer sus hijas vírgenes a los hombres que se encuentran afuera de la entrada en la historia de Génesis (19).
El punto aquí no es que Dios sea violento y cruel. Dios es Amor, como lo dejan en claro Sus palabras mediante los profetas. El Antiguo Testamento es más una historia que una explicación del propósito de Dios, con excepción del Jardín del Edén (el mundo ideal de Dios, por el que todos nosotros debemos esforzarnos) y las visiones proféticas (donde Él nos dice que para conocerlo se debe ser justo, misericordioso y humilde). El consumo de carne hace parte de la creación caída, al igual que apedrear a alguien por adulterio y la conducta de «ojo por ojo», ambas de las cuales son exigidas por Dios según una anticuada lectura de las Escrituras Hebreas, pero son denunciadas por los profetas y condenadas por Jesús como una interpretación equivocada.


Las Escrituras Cristianas:
Jesús se opone al sacrificio de animales desde la primera actividad de su ministerio (el bautismo) hasta la última (la crucifixión). Su vida está dedicada a predicar la compasión y la misericordia y se opone explícitamente al culto del templo: un culto de sacrificio de animales. Hay cuatro puntos especialmente importantes:
Primero: en los tiempos de Jesús, el sacrificio de animales era considerado por muchos como el único método para el perdón de los pecados. Los judíos vegetarianos radicales vieron la ley eterna de Dios, la ley del Jardín del Edén y los profetas (por ejemplo, Oseas 2,18, Isaías 11,6–9), e instituyeron el bautismo para el perdón de los pecados. Así, en el curso de su ministerio, Jesús expresa varias veces, citando a los profetas, que sus seguidores deben comprender lo que Dios quiere decir cuando Él se expresa a través del profeta Oseas: «Yo quiero amor, no sacrificios». (Mateo 9,13; 12,6–7.) Dios habla aquí del sacrificio de animales.
El énfasis sobre el bautismo en el Evangelio y en Hechos de los Apóstoles no tiene el mismo impacto en nosotros de lo que lo tenía en la Palestina del siglo primero. Pero la gente de los tiempos de Jesús entendía que el bautismo representaba un rechazo completo de la violencia y el derramamiento de sangre involucrados en el asesinato de animales para la remisión. Juan el Bautista prepara el camino de Jesús apareciendo en el desierto, «predicando su bautismo por toda la región del río Jordán, diciéndoles que cambiaran su manera de vivir para que se les perdonaran sus pecados». Lucas explica que «el llamado de Dios» es el bautismo para el perdón de los pecados, «en cambio, los fariseos y los maestros de la Ley despreciaron la invitación de Dios y se perjudicaron a sí mismos al no hacerse bautizar por él». Este completo rechazo al sacrificio de animales (y a la dieta carnívora que lo acompaña) no puede ser ignorado.
Segundo: el sacrificio de animales se efectuaba en el templo, siendo ésta la razón por la cual los judíos vegetarianos de los tiempos de Jesús estaban en contra del templo. Jesús habla constantemente de desocupar el templo y demolerlo. Jesús entra en el templo y lanza fuera de él a los cambistas de dinero y a los vendedores de animales. Él cita a Jeremías 7, algo que los Palestinos del siglo primero habrían recordado:
Jeremías 7 muestra a Dios diciendo que Él nunca pretendió el sacrificio de animales, y también lo muestra haciendo la relación directa entre el sacrificio de animales y el consumo de carne. Juan el Apóstol establece esto como el primer acontecimiento del ministerio de Jesús y lo sitúa con anterioridad al Sabath («Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén. Hasta el templo»). Entonces Jesús entra en el templo e impide que la gente sacrifique animales para la comida del Sabath. El punto cruciales que aquellas personas únicamente estaban vendiendo animales y justamente para el sacrificio, después de lo cual comían la carne del animal sacrificado.
Tercero: los judíos vegetarianos, como una característica importante de su fe, celebraban una Pascua vegetariana perfectamente ortodoxa. Juan ubica el primer milagro de la multiplicación en la época de la Pascua, sin embargo, los discípulos tan sólo preguntan a Jesús: «¿Cómo vamos a hallar bastantes panes para alimentar a tanta gente?», incluso sin tener en cuenta el cordero, lo que seguramente habrían comido si no hubieran sido unos vegetarianos opuestos al sacrificio de animales. La última cena fue una comida de Pascua y también, según se puede ver, una comida vegetariana. Según Juan, Jesús expulsó del templo a quienes sacrificaban animales para la Pascua, en un rotundo rechazo a la idea de que en la Pascua se requiere la muerte de un cordero.
Cuarto (y último): para los cristianos, la muerte de Jesús en la cruz es el sacrificio final, y sus seguidores continúan celebrando Su memoria con comida vegetariana, pan y vino.


Conclusión:
El sacrificio de animales nunca fue parte del plan de Dios, como se puede constatar claramente en Génesis 1. El sacrificio de animales fue condenado por Dios por medio de los profetas y por medio de Jesús a lo largo de toda su vida. La oposición de Jesús con respecto a la matanza de animales es una fuerte evidencia de su dieta vegetariana.


Si Dios no ordena el consumo de carne ¿por qué hay tantas leyes acerca de que la carne es y no es pura, y por qué Jesús no condena plenamente el consumo de carne?
Las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento):
Hay «leyes kosher», así como hay leyes que controlan la realización de guerras y la esclavitud. Las leyes kosher también son estrictas en lo que se refiere a desalentar el consumo de animales. Un Dios amoroso, compasivo y misericordioso no tolera que los seres humanos maten o esclavicen a otros y tampoco tolera la explotación de animales. Las leyes sobre lo kosher, la esclavitud y la realización de guerras se destinan para hacer que las guerras, la esclavitud y el consumo de carne sean menos violentos que las prácticas de la época. Por ejemplo, las Escrituras nos dicen que no debemos comer animales mientras aún están vivos, prohibiendo así la práctica, común en esos tiempos, de cortar en trozos partes de animales (por ejemplo, las jorobas de los camellos) mientras se les mantiene con vida y sumidos en un sufrimiento extremadamente impresionante.
Las Escrituras Hebreas se han usado a través de los años para justificar muchas prácticas crueles y violentas (tal como el abuso conyugal y de menores, la esclavitud y la guerra). Es deplorable que se continúen usando para justificar la explotación de animales.


Las Escrituras Cristianas (Nuevo Testamento):
La oposición de Jesús con respecto al sacrificio de animales y al templo, ambos fuertemente relacionados con el consumo de carne en la cultura Palestina del siglo primero, habría sido entendida por sus oyentes como una oposición al consumo de carne. En la respuesta a la pregunta anterior ya se habló acerca del sacrificio de animales.
Sin embargo, en los cuatro Evangelios que se incluyen en nuestro canon no se ve a Jesús rechazando la esclavitud, el sometimiento de mujeres y niños, o muchas otras injusticias. Y de igual manera, éstas y otras injusticias han sido justificadas por los cristianos a través de los años. Pero el mensaje principal de misericordia y compasión de Jesús no puede reconciliarse con lo que todos sabemos que ocurre en las granjas industriales y en los mataderos, que son quizá los lugares más violentos e inmisericordes sobre la tierra.
Finalmente, Jesús habló en arameo, los Evangelios se escribieron originalmente en hebreo y nuestras primeras traducciones son las versiones griegas del siglo cuarto aprobadas y alteradas por el emperador Constantino, un consumidor de carne. Todas las versiones anteriores se destruyeron por herejía. Según algunos expertos, Jesús condena el consumo de carne, pero en evangelios que fueron suprimidos y en pasajes que fueron editados en la temprana iglesia por escribas consumidores de carne. Un ejemplo de esto es El Evangelio de los Doce Santos , donde Jesús dice:
«En verdad os digo que quien saca ventajas del perjuicio ocasionado a una criatura de Dios, no puede ser honesto. Tampoco pueden cuidar de las cosas santas o enseñar los misterios del Cielo, aquellos cuyas manos están manchadas con sangre o cuya boca está ensuciada con carne.»
«Dios da los granos y los frutos de la tierra para alimento; y para el hombre honesto no hay ningún otro alimento legítimo para el cuerpo.»
«Por eso digo a todos los que quieren ser Mis discípulos: mantened vuestras manos libres del derramamiento de sangre y no permitáis que carne alguna entre a través de vuestros labios, pues Dios es justo y bondadoso y ha mandado que los hombres deben vivir sólo de los frutos y semillas de la tierra.»
«No comeréis la carne ni beberéis la sangre de ninguna criatura matada, ni otras cosas que dañen vuestra salud o vuestra conciencia.»
«Cuando venga a vosotros alguien que coma carne y beba bebidas fuertes, que tales hombres se queden en el antepatio hasta que hayan purificado los errores más graves; pues hasta que no los capten y se arrepientan no serán capaces de recibir las instrucciones más elevadas.»
Y también El Evangelio Esenio de la Paz :
«"No matarás", pues Dios da a todos la vida, y lo que Dios ha dado no debe el hombre arrebatarlo. Pues en verdad os digo que de una misma Madre procede cuanto vive sobre la tierra. Por tanto quien mata, mata a su hermano. (…) Y la carne de los animales muertos en su cuerpo se convertirá en su propia tumba. Pues en verdad os digo que quien mata se mata a sí mismo, y quien come la carne de animales muertos come del cuerpo de la muerte.»
«No matéis, ni comáis la carne de vuestra inocente presa, no sea que os convirtáis en esclavos de Satán. Pues ese es el camino de los sufrimientos y conduce a la muerte. […] Obedeced, por tanto, las palabras de Dios: "Mirad, os he dado toda hierba que lleva semilla, sobre la faz de toda la tierra, y todo árbol, en el que se halla el fruto de una semilla que dará el árbol. Este será vuestro alimento".»
«Quien mata al animal sin causa alguna, sin que éste le ataque, por el deseo de matar, o por su carne, o por su piel, o incluso por sus colmillos, malvada es la acción que comete, pues él mismo se convierte en bestia salvaje. Y por tanto su fin ha de ser también como el fin de los animales salvajes.»
«Dios ordenó a vuestros antepasados: "No matarás". Pero su corazón estaba endurecido y mataron. Entonces, Moisés deseó que por lo menos no matasen hombres, y les permitió matar a los animales. Y entonces el corazón de vuestros antepasados se endureció más aún, y mataron a hombres y animales por igual. Mas yo os digo: No matéis ni a hombres ni a animales… »


¿No dijo Pablo que podemos comer carne?
Hay gran cantidad de controversia alrededor de las escrituras de Pablo, entre algunos cristianos que las toman como absolutamente precisas y la mayoría de los expertos que concuerdan en que algunas de las cartas fueron escritas muchos años después de su muerte. Pablo indudablemente escribía a una comunidad específica en un período específico de la historia. Sus escrituras sobre el consumo de carne indican su deseo de incluir gentiles convertidos (en su mayoría carnívoros) y los cristianos judíos discípulos directos de Jesús (en su mayoría vegetarianos). Pablo tiene un gran deseo de reunir a los propietarios de esclavos (Filemón) y a los comedores de carne, a pesar de la contradicción directa que tienen el consumo de carne y la esclavitud con la recomendación de Jesús de que los seres humanos deben ser compasivos y misericordiosos.
Pablo escribía a una iglesia profundamente dividida por una variedad de motivos. Por alguna razón, él respaldó la esclavitud (I Corintios 7,20–24; Efesios 6,5; Colosenses 3,22; I Timoteo 6,1–2; Tito 2,9–10; Filipenses 1), el sometimiento de las mujeres, el celibato y la obediencia completa de los niños. Las escrituras de Pablo se han usado a través de los años para justificar la esclavitud, el abuso y el dominio conyugal y de menores (incluso el asesinato), la expansión occidental y la masacre de nativos estadounidenses. Es muy importante que seamos excepcionalmente cuidadosos en no emplear erróneamente las escrituras de Pablo para justificar el cruel abuso que cometemos con los animales, el cual es inherente a su cría y matanza para transformarlos en comida.


¿No somos los humanos naturalmente carnívoros?
Realmente, no somos carnívoros por naturaleza. Los animales carnívoros tienen colmillos curvos, garras y un tracto digestivo corto. Los seres humanos no poseemos garras ni colmillos. Tenemos molares planos y un tracto digestivo largo más apropiados para una dieta de vegetales, frutas y granos. El cuerpo de los animales carnívoros constituye una máquina perfecta para matar; sus estómagos tienen más ácido clorhídrico que el del hombre para desdoblar rápidamente el alimento. Ellos son animales feroces y asesinos por naturaleza; no poseen sentimientos y menos compasión hacia sus víctimas a las cuales devoran inmediatamente, o sea, que comen carne fresca y su organismo está diseñado para digerirla. Muchas mujeres y hombres serían incapaces de asesinar a un animalito cruelmente enterrándole, ellos mismos, un afilado cuchillo en el corazón. No serían capaces de verlos chillar de dolor. El problema, entonces, es pagar a otros para que maten: ojos que no ven, corazón que no siente. Además, comer carne es peligroso para nuestra salud: contribuye a las enfermedades cardiacas, al cáncer y a un sinfín de problemas de salud.


Los animales matan a otros para sobrevivir, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?
La mayoría de los animales que matan para alimentarse no podrían sobrevivir si no lo hicieran, lo cual no es el caso para nosotros. Estamos mejor sin comer carne. Además, no tomamos ejemplo de otros animales para nuestras conductas morales en otros aspectos. Por ejemplo, algunos animales pelean a muerte por un compañero, cometen violaciones o se comen a sus crías. Que ocurran tales sucesos «naturales» no quiere decir que vamos a legalizar la violación, el asesinato o el infanticidio.
La realidad permanece: los mataderos y las granjas industriales son lugares violentos y sangrientos. Todos comprendemos que es inmoral hacerle daño a un perro o un gato, y es igualmente inmoral pagarle a alguien para que cause daño a un pollo, una vaca, un cerdo, un pavo o a cualquier otro animal.
Lo que puedes hacer
Jesús llama a sus seguidores hacia una vida de misericordia y compasión. Hay muchas maneras de mostrar compasión y respeto por los animales, incluyendo acciones tan simples como poner una calcomanía en tu automóvil, usar un botón, una camiseta, etc. Todos estos son valiosos métodos para mostrar tu apoyo a la protección de los animales, aunque sólo requieren de un pequeño esfuerzo.


Lo mejor que puedes hacer para detener el sufrimiento de los animales es adoptar una dieta vegetariana humana y saludable, no usar cuero ni pieles, utilizar únicamente artículos de compañías que no prueban sus productos en animales y evitar los circos, zoológicos, plazas de toros y otras actividades donde los animales sean explotados o abusados.
También puedes orar por tu propia implicación en el sufrimiento de los animales, orar por el bienestar de ellos y por la transformación de la sociedad, unirte a un grupo de bienestar animal en tu comunidad u organizar un programa educativo en tu iglesia. Las posibilidades son ilimitadas.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

super super tiene mucha logica y sentido ....pero hacer entender a alguien que de por si le guste comer carne o tenga apegos al alcohol o a cigarrillos ....hay mucha gente que piensa que lo que está diciendose ahora como verdad es mentira, aun cree que para alimentarse es licito matar a un animalito
Angel

Anónimo dijo...

Mi hija menor y yo hemos llegado a estas conclusiones de que la biblia siendo escrita por hombres sufrió alteraciones. También he tratado de comentar lo que veo con otros pero no escuchan, los seres humanos cambiamos solo hasta que tocamos fondo y aceptamos que estamos mal, pero hay miles que se quedan en ese fondo obscuro, ¿cómo convencerlos de lo contrario?

Anónimo dijo...

Si Coincido, decir le la verdad a las personas es como decirle a un ciego de nacimiento como son los colores de la vida.

Se necesita algun milagro, para hacerle despertar a la verdad.

Anónimo dijo...

Saludos!

Escogi anonimo porque no tengo cuenta en ninguno de las opciones, mi nombre esYudel Rojas de Monterrey, Nuevo Leon, Mexico. En esta parte de la republica el consumo de carne esta en un grado muy avanzado de sofisticacion en todo el proceso desde como criar los animales, los tipos de cortes y su preparacion, y aunque para la fecha actual yo ya tengo 3 meses de haber dejado las carnes rojas, solo consumo temporalmente pollo y pescado, de acuerdo al modo que suguieren en los 4 libros del EL SER UNO que estan gratis en internet, no se publicaron en editorial, ya que suguieren que se deje primero las carnes de mamiferos, despues aves y al final los peces, ya que un abandono repentino no se recomienda, pero gradualmente se puede dejar todo tipo de carne, en estos libros se hace mencion de que durante la creacion del cuerpo del ser Humano se hicieron varias pruebas hasta llegar a la forma que conocemos y lo que conocemos como animales mamiferos son esas pruebas en una buena cantidad, entonces como ven ustedes que leen esto estamos canivalizando a nuestros cuerpos que no fueron apropiados para nuestra evolucion, las aves y peces si fueron creadas para alimentacion, y aun asi es necesario dejar de comerlos ya que esa deberia ser nuestro objetivo final evolutivo, solo cuiden comer suficientes proteinas vegetales, creo que un ovolacteovegetarianismo es mi opcion ya cada quien vera cual es la suya, soy ovolacteovegetariano por conocimiento y entendimiento de que no podremos elevar nuestra energia si seguimos canivalizandonos, y espero que vean el video que esta en la paguina de Sarita del problema ambiental que causa el consumo de Carne en general, un ejemplo si todos los paises consumieran carne como en Estados Unidos, Europa y otros necesitariamos del agua de 2 a 3 tierras iguales a este planeta para lograrlo, o que para obtener 1 kilo de carne se necesitan 15000 litros de agua la cual es suficiente para que una persona beba 2 litros de agua por 20 años, en cambio 1 kilo de cualquier cereal necesita solo 1300 litros de agua lo cual es menos del 10 % del necesario para un kilo de carne, entonces el consumo de carne contribuye a la hambre que existe en algunas regiones del Mundo ya que cosechas enteras son dedicadas a alimentar al Ganado en lugar de alimentar humanos, y si comemos carne estamos contribuyendo a que esas personas pasen hambre, Gracias por su atencion.

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Olivia, anexo este video que por si mismo habla del nivel de Conciencia de nuestros pequenitos. Abrazos.

http://www.youtube.com/watch?v=X8oSfw3wl5g&feature=youtu.be

Anónimo dijo...

Pequeno Nino explica porque no quiere comer Animales. Gracias. Olivia.

http://www.youtube.com/watch?v=X8oSfw3wl5g&feature=youtu.be

Anónimo dijo...

ESTOY DEACUERDO CON DEJAR DE COMER COMER CARNES,LOS ANIMALES MERECEN RESPETO Y NUESTRO CUIDADO.

Anónimo dijo...

estimada señora sarita otero me llamo liliana graciela berlocchi mi correo liliana_berlocchi@hotmail.com.ar tengo artritis rematoidea muy avansada tengo recientemente protesis de rodilla en cada rodilla no camino desde hace 2 años y medio creo en los seres de luz tengo una protesis en cadera derecha y quieren ponerme otra en cadera izquierda ayuda urgente por favor mi telefono en argentina 0341 4621488 por favor señora sarita ayudeme soy vegetariana desde el año 2009 un beso creo que ellos puedan curarme

Administrador del blog dijo...

Hola, Sarita no contesta por este medio vía internet, pero trabajamos con ella. Te paso los teléfonos si quieres comunicarte con ella, pero en www.guardianesdeluniverso.com puedes ver lo que piden los Maestros para sanarse uno mismo con ayuda de ellos sin necesidad de ir a Tepoztlán. Lo básico es dejar de consumir carne por amor y respeto a los animalitos, no consumir alcohol o drogas, control de las emociones y tener tu altar y también escuchar las meditaciones que ellos dictan. Esos mensajes los puedes escuchar por este medio o en www.radioahena.com o adquirirlas en Tepoztlán. El teléfono es: 01 739 3951908

mima cardenas dijo...

Anónimo dijo...

Hola, todavia se puede comunicar con sarita? Como lo puso ahi el administrador del blog, unos numeros, me urge mucho comunicarme con ella, gracias!

Administrador del blog dijo...

Comunicarte con sarita va hacer difícil, los que pueden atenderte son su familia, pero hablar con ella solo en consulta. El teléfono es el que te dimos: 01 739 3951908 y 01 739 3951259

Anónimo dijo...

Hola yo quisiera primero felicitarlos por su trabajo a pesar de tanta gente negativa que no cree que sea cierto ...yo apenas supe de la existencia de alaniso y la señora sarita pero creo k todo es verdad desde que conosi sobre el tema deje de comer carne es algo difisil porque lamentablemente cresi comiéndola y pensaba k no hera malo pero como me edado cuenta de k si lo es no quiero comerla mas mi pregunta es si la leche y sus derivados como el queso ,yogurt etc si se pueden comer y el huevo ? Y como es k se debe aser el altar de antemano muchas grasias

Administrador del blog dijo...

Hola, Si se pueden consumir, pero el consumir huevo, promovemos el sufrimiento y encarcelamiento de los pollos y en pésimas condiciones de vida, sobre la leche es lo mismo, los bebes becerros una vez que nacen son golpeados y tirados como si fueran basura para que no se roben la leche de su madre, entonces, consumir estos productos contribuimos al maltrato animal. Se puede consumir leche de soya, almendras... etc. checa en youtube canales de comida vegana o vegetariana, hay muchas recetas y muy ricas y económicas. Saludos

Anónimo dijo...

Hola, soy Gabriela estoy feliz!!! porque he cumplido un año sin comer carne roja, de pollito o pescados y la verdad hasta me he sentido mejor de salud pero sobre todo me he sentido todavía mucho mejor con mi conciencia ya que día con día valoro y respeto más a cada uno de los seres vivos que me rodean. Doy gracias a Dios por permitirme ser parte de su rebaño.

Montserrat Celard paderne dijo...

buenas tardes,.desearia me informasen pues no manejo bien este medio,.si disponen de las oraciones por escrito.gracias por su maravilloso trabajo,me han dado un rayo de luz entre tanta tiniebla,.tiempo llevo perdida,buscando respuestas,.gracias.

Administrador del blog dijo...

Hola montserrat, no existen oraciones, la oración es hablar con el Padre, asi como hablarías con un amigo, hay una meditacion referente a la oración, checalo en la lista de meditaciones, son de las primeras meditaciones

Montserrat Celard paderne dijo...

gracias por su respuesta,asi suelo hacerlo pero no sabia si era lo correcto,los prototipos puestos por la religion catolica me tenian muy confundida,.mi pensar desde niña era que no era asi.encontraros a sido encontrar la verdad,.y descubrir que no soy la rara ,ni estoy loca.quisiera preguntar sobre este parrafo:(En lo del cigarro el problema es que prohíben que no tenga mariguana, eso si es definitivo y no es que lo prohíban tampoco,)esta prohibida la mariguana con fin terapeutico?..nuevamente.gracias.bendiciones.

Administrador del blog dijo...

Se puede usar con fines terapeuticos, como en pomada, en alcohol para untarse, pero no para ingerir.

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Alejandra Vargas y deje de comer carne hace 3 años, la deje de tajo y no me paso nada, así que no tengan miedo, es solo mental, pues considero que si tienes bien cimentada tu fe y has entendido la importancia de amar con el corazón a nuestros hermosos hermanitos que son seres inocentes y que ademas te dan amor incondicional y compañia, entonces has logrado comprender el propósito de nuestro Amoroso Padre para toda su creacion, así que sin temor, adelante y lo lograremos juntos, vendiciones a todos.

Amor-Amor- dijo...

Sentiría mucha alegría que la mayor parte de la humanidad tomara consciencia del amor incondicional, el respeto por todos los seres de la naturaleza y reconocer quien es nuestro Padre que nos ha dado todo, toda su creación para beneficio del ser humano en este plano, para que seamos felices, libres y con el amor y la luz de El.Gracias, Gracias Padre.

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