domingo, 15 de febrero de 2015

Mensaje 699, antes y después de la meditación. 23 de enero de 2015.

Guardianes del Universo

Mensaje 699, antes y después de la meditación. 23 de enero de 2015.

Mensaje antes de la meditación:

Estamos preparando, con tanto amor, con tanto empeño, lo que representa esta guerra contra el mal. ¿Por qué les digo el amor?, pues porque tenemos que triunfar. El amor somos nosotros, el mal es el enemigo y nosotros estamos pensando la forma más propicia para que todos ustedes ya inicien su trabajo ante lo que representa el dar nuestro mensaje. Nosotros nos hemos dado cuenta que es muy difícil que les entiendan, la gente no quiere dejar de consumir muerte, el hombre cree que está en lo correcto haciendo lo que hace y nosotros siempre estamos dispuestos a ayudarles a pensar. Cada uno de nosotros está con cada ser humano y cada uno de nosotros está hablándoles, poniendo pensamientos que puedan transformar su mente en vida. Naturalmente, también tenemos el eco del ser de la oscuridad que siempre está trabajando para que el ser humano dude, para que el ser humano no escuche y para que el ser humano siga en su maratón de muerte, porque realmente ya lo que nosotros llamamos “la muerte”, es lo que está sucediendo en esta tierra. El mal se está llevando a muchas almas y tenemos que parar este éxodo de seres que está llevándose. Está trabajando intensamente para que se maten unos y otros, para que haya mucho odio, para que haya mucho problemas, para que la economía se venga al caos total, para que se levanten en armas, para que existan revoluciones por todo el planeta, para que exista el descontento en toda la humanidad. Por ello les digo que si ustedes piensan que nosotros nos vamos a tardar, pues entonces no pondremos así como a observar y a contemplar cómo sucede todo, yo creo que sería injusto. Tanto trabajo, tanto preparar, tanto mover tantos seres que están hasta en la estratosfera, preparar las naves, preparar el ataque directo que va a haber hacia esta tierra, preparar que el hombre pueda decirse: “Ya están aquí”, pero no con temor, claro que al principio va a haber temor para muchas personas que no quieren creer y que dicen que los extraterrestres son malos, pero naturalmente se van a dar cuenta que jamás se va a ver una sola nave que haga el más mínimo daño. Pero como van a desaparecer muchos humanos, ahí es donde van a empezar con que “ya se están secuestrando a la gente”, y luego si ven que rescatamos animales de los rastros, porque esa es otro tipo de nave, no crean que los vamos a revolver, que llevamos a los que vamos a preparar para que puedan dar nuestro mensaje y la nave donde vamos a empezar a subir ya a los animales. El hombre va a creer que nosotros queremos a los animales para comer, no, naturalmente, y ustedes van a hablar precisamente de lo que nosotros estamos haciendo y todo aquel que está promoviendo el respeto a la vida va a tener una oportunidad grandiosa para poder seguir con este mensaje. Recuerden que no todos están aquí, pero sí hay muchos seres humanos que están buscando la forma de que se respeten los animalitos, de que se les cuide, de que no se permita estas matanzas crueles que están sucediendo, de que se vea que realmente el hombre pueda volver a pensar. Aun los matanceros, que para nosotros son unos verdaderos asesinos, queremos hacer que ya recapaciten y puedan cambiar, pero sí son asesinos, porque si nos les causa el más mínimo pesar lo que le hacen a los pobres animalitos pues entonces que no presuman de que van a misa, de que rezan, de que en la noche se persignan y de que le piden a Dios que les ayude y hasta a la Virgencita de Guadalupe para que les ayude a ganar más dinero, cuando llegan a su casa con las manos ensangrentadas, aunque se hayan lavado las manos, no se lavan el horror en el que estuvieron viviendo ese día.

Por ello yo les digo esto: somos seres que hicimos un compromiso con el Padre. El compromiso es devolverle este planeta convertido en un Paraíso, y el compromiso es evitar que el mal se lleve tantas almas. Por ello les digo: no crean que van a quedar muchas almas en el planeta cuando venga el cambio porque tienen que haberse ganado el lugar para poder decirles que pueden trabajar limpiamente y que van a vivir ya un tiempo nuevo dentro de todo lo que representa esa Nueva Vida que les vamos a dar. Un planeta reluciente, un lugar de trabajo limpio, un mar que va a ser totalmente transparente; una vida, eso, lo que se llama vida. Van a poder viajar a otros mundos, van a poder tener todo lo que tanto les hemos prometido, pero sé que su impaciencia es mucha, por lo menos veo que se ríen, bromean: “Ay, es que el Maestro mira ya en qué número van. ¿A dónde vamos a llegar? ¿Cuántos mensajes más nos van a dar? ¿Qué es lo que tenemos que hacer para que ya nos lleven un poquito a las naves?, ya podamos sentir la presencia de cada Maestro, podamos verlos, podamos trabajar con ellos”. Por ello yo les digo, cada uno de ustedes, de todo el que nos escuche tiene un ser a su lado y estamos listos para lo más grande, lo más grande que se puedan imaginar. Vivan tranquilos. ¿Cuánto tiempo? Pues ya. Ya sé que para ustedes el “ya” sería que en este momento salen corriendo y ya se suben a la nave. Bueno, ahora yo les digo que es de un momento a otro. El tiempo se cumplió, el amor del Padre también está impaciente, también quiere ver resultados de nuestro trabajo, también nos exige que cuántos de sus hijos va a recuperar, y nos los dice con un dolor: “¿Cuántos de mis hijos voy a recuperar? ¿Cuántos van a seguir a este ser de maldad? ¿Cuándo vamos a ver que este planeta quede limpio? ¿Cuándo los vamos a ver trabajar incesantemente para que se pueda reconstruir esta tierra? ¿Cuándo voy a ver yo a mis hijos disfrutando de lo que es la maravillosa forma de vivir como ustedes? ¿Cuándo?” Imagínense, el mismo Padre nos dice: “¿Cuándo lo van a hacer?”, y nosotros, naturalmente le contestamos al Padre: “Estamos haciendo una labor de ataque contra el mal, es una guerra”. Una guerra cruenta porque agarrar estas energías y meterlas a las esferas sin que se lleve tanto humano es lo que nos va a costar trabajo, pero hay seres humanos que ya dentro de ellos hay un ser oscuro totalmente, y naturalmente, normalmente se matan entre ellos, muchos de los que están viviendo del narcotráfico, de los que están lucrando con las guerras, que matan en una forma terrible porque están defendiendo a su patria, como dicen, se van a meter a un país ajeno, hacen estragos, matan gente que es de ese lugar y luego dicen: “Matamos para defender nuestro país.” Bueno, yo creo que por eso les digo que se les olvidó pensar al hombre. Pero yo les digo esto: somos seres de palabra; y si los hemos llamado y los hemos preparado y hemos dictado tantos y tantos mensajes, es porque queremos sentir que el hombre puede escuchar. Ya sea que escuchó uno y otro mensaje, luego les parece que son repetitivos; no, hay temas que tenemos que hacer hincapié en ellos, pero repetido, ninguno. En todos ponemos algo nuevo, algo que de esperanza, algo que les enseñe a pensar. Por ello yo les voy a pedir, que si esta noche vienen ustedes con la ilusión que les demos algo nuevo, pues prepárense que las cosas son de un momento a otro. Ya es el tiempo. Recuerden que no avisamos, así como sucedió cuando nos manifestamos aquí, ni avisamos el días, todo empezó; y cuando empezaron las curaciones y empezó el movimiento, tampoco se dieron bien cuenta, cuando menos pensaban ya estaban recibiendo a mucha gente enferma; y cuando se empezó ya a dar el mensaje fue también de un momento a otro cuando nosotros les habíamos avisado que todo iba a empezar en este tiempo. Ya es el momento, no podemos esperar más porque si no los volcanes están haciendo ya de las suyas y no queremos mortandad por los volcanes. Entonces, díganme una cosa, si han esperado, nada más piensen en esto: ustedes están protegidos, nada les puede pasar; que el dinero no alcanza, que las cosas están muy difíciles, que ya no saben qué hacer para que les rinda por lo menos su trabajo, que se sienten agobiados por todo lo que representa los gastos que tienen, nosotros esto ya lo vamos a arreglar totalmente. Claro que viene una crisis mundial económica, pero queremos que esa crisis sea a favor de los que ahora necesitan estar tranquilos.

Lo primero que les digo es: más amor en todo lo que hagan, más confianza en nuestra presencia y más lucidez en todo lo que ustedes digan a los demás. Prepárense muy bien que ya llegó el momento de que iniciemos este tiempo nuevo que va a ser maravilloso para ustedes cuando en un momento determinado ya se encuentren viviendo en un planeta en el que todo será vida y todo será paz. Vamos a prepararles y sigamos siendo una sola fuerza para combatir al mal que es lo que ahora estamos realizando, porque recuerden, es un Padre que no quiere perder a sus hijos y estos hijos del Padre son un poquito difíciles de convencer de que se amen. Vamos entonces a trabajar juntos y que sea ese Padre el que nos de toda su luz y toda su fuerza para poder triunfar en esta difícil misión.

Mensaje después de la meditación:

Si se dan cuenta, el mensaje que les acaba de dar mi hermano Alan, pues es una forma de enseñarles a creer y a pensar, no crean que están recibiendo instrucciones de una persona que ya va a pasar a cursos superiores, apenas es para pasar a otra dimensión y para dejar esta escuela insipiente en la que están los humanos, en la que no entienden ni por qué nacieron, ni hacia dónde van, ni por qué existen. Díganle a cualquier ser humano: “¿Le temes a la muerte?” –“Sí.” –“Y ¿qué es la muerte?”- “Pues la muerte es que vamos a dejar el cuerpo y quién sabe a dónde vamos…” Nada saben, la muerte es simplemente perder el alma y si tú le dices a un ser humano: “¿Sabes que va a ser de tú espíritu cuando dejes el cuerpo?” - “No sé, espero que se vaya al cielo, espero que no me pierda por ahí, espero que… no sé, ¡que no me vaya al infierno!” Eso es lo primero que se les ocurre. Ni idea tienen de lo que es el cambio de una dimensión a otra hasta dentro de sí mismos. Hay algo muy hermoso que les quiero decir, en nuestros mundos y en la próxima dimensión, no hay panteones. Ya les enseñaremos cómo se hace el cambio, no hay nada de que cogieron al pobre trajecito hecho pedazos y lo metieron en una caja que se pudra ahí adentro de la tierra para que contamine la tierra misma; no, nada de eso existe, pero ya sería hablarles de lo que es precisamente el saber qué hacer con su cuerpo. Aquí en la Tierra ahora se les ha ocurrido la incineración, para nosotros nos parece mucho mejor que meter un cuerpo en una caja para que se pudra, ¿por qué?, pues porque por lo menos esa alma va a estar liberada totalmente de la atadura de ese cuerpo y va a sentir que en algún momento tiene que encontrar a dónde ir - eso para los que no saben a dónde ir - porque los que nosotros llamamos, los que nosotros vigilamos, inmediatamente los tomamos de la mano como niños que tienen que encontrar el camino y los llevamos a otra dimensión a empezar a trabajar y a conocer la verdad por la que existen. Entonces, yo les voy a preguntar: ¿creen ustedes que les falte aprender algo más de lo que nosotros hemos dado? Sí; ¿creen ustedes que ya lograron conocer toda la verdad por la que realmente existen? Yo digo que no. Y por lo pronto, todo lo que les pedimos es, ámense, respeten la vida que el Padre creó, pero respeten y vuelvo a repetir, a sus semejantes. Qué desagradable es escuchar a una persona criticar a otro, a nosotros nos parece de lo más aberrante y desagradable que se pongan a decir que creen que todo lo saben y que aquel es el que es la persona que comete más errores porque esa persona se siente muy perfecto. ¡No!, no deben de juzgar porque ni lo conocen, no deben de decirse: Yo puedo entender lo que hace, ¡ay!, y lo veo como a un ser que es deplorable. Ahora, que si hay gente totalmente por caminos oscuros, sí, pero ustedes no se metan en eso, de eso nosotros nos encargamos y hay personas que da dolor verlos, el alcohol los enloquece, las drogas no se digan, el deseo de poder, el deseo de ser superior a sus semejantes, el deseo de acumular un oro que luego no se puede ni gastar, el deseo de ser lo que no saben ni qué es porque no saben lo que es ser felices.

Imagínense esos paraísos que se imaginan, a veces hemos visto cosas bonitas en sus películas, el mar y las playas y cosas así más o menos, así va a ser todo, todo va a ser perfecto, tranquilo, lleno de luz, lleno de sol, sin que existan los huracanes, sin que existan los maremotos terribles, sin que existan los tornados, ni los temblores porque arreglado el subsuelo, poniendo en equilibrio los volcanes, ya nada va a suceder, pero para ello necesitamos saber a cuántos vamos a dejar en este Paraíso, cuántos van a aprender a amar, cuántos van a entender que es un mensaje de esperanza, cuántos van a respetar la vida, la vida. Así que les vuelvo a decir, la vida de los animales tiene que ser respetada y la vida de sus semejantes también, porque no solo abarca el hecho de no comerse a los muertos, no se coman la imagen de sus semejantes para hacerla pedazos. Por favor, respétenlo todo y respétense a sí mismos que son seres que fueron creados por el Padre en aquel maravilloso día en el que él quiso crear a sus hijos y que todos surgimos de él. No todos han evolucionado igual, ustedes lo han visto, se ve en la escuela, unos aprenden más, otros son menos, otros son más aplicados y otros reprobados, pero todos fuimos creados el mismo día, con el mismo amor, con la misma intensidad y para el Padre todos somos sus hijos y nosotros les respetamos como hijos del Padre. Ay, pero que trabajo nos da enseñarlos a pensar.

Así que a prepararse que el tiempo es ya. No se rían con lo de que: “¡Ay!, el Maestro dice ya, pero ya de ¿qué?, ¿de qué?, ¿pa’ cuándo?” Así los oigo decir, ya hasta se hablar como ustedes. No se rían. Es de un momento a otro y todos ustedes conocerán la felicidad de conocernos, de subir a las naves, de ver cómo reconstruimos este mundo y de ver cómo logramos enviar al mal a sus dominios esperando que no se lleve a tantas almas como son las que se llevaría en este momento. Así que a seguirse preparando… esa meditación por favor, tranquila y profunda, dejen de pensar en problemas, dejen de pensar en dinero, dejen de pensar en que me duele aquí, me duele allá, si relajan su cuerpo y hablan con su ángel, no van a tener ninguna molestia y van a poder disfrutar de un momento maravilloso en el que nosotros le llenamos de luz para prepararlos perfectamente bien para ese increíble instante en el que van a poder llegar a nosotros. A prepararse, que es un Padre el que está esperando que todos ustedes le ayuden a recuperar a sus hijos porque no quiere perderlos.

Alaniso

Mensaje recibido por Sara A. Otero Platas G. a través de Telepatía Extrasensorial. 23 de enero de 2015.

La meditación dictada este día, que es la número 699 en la lista de meditaciones, se puede adquirir en Audio CD desde Tepoztlán, Morelos, México. www.guardianesdeluniverso.com (Ver: Material)

Transcripción: AHENA




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