lunes, 8 de diciembre de 2014

Mensajes de antes y después de la meditación 685, dictada el día 22 de noviembre de 2014.

Guardianes del Universo

Mensajes de antes y después de la meditación 685, dictada el día 22 de noviembre de 2014.

Mensaje antes de la meditación:

Quiero decirles a todos ustedes que los conocemos perfectamente bien. Sabemos qué piensan, qué comen, sabemos qué hacen, sabemos por qué nacieron y sabemos por qué están aquí. Nosotros estamos haciendo una selección minuciosa de seres humanos para poder nosotros dar el mensaje a esta humanidad. No podemos decir que es al azar, no podemos decir que el primero que nosotros veamos más o menos bueno, lo estamos llamando. Los hemos traído enfermos, los hemos traído sanos, como están ustedes, puede ser que tenga uno que otro su colitis o algún otro síntoma de ciertas enfermedades y no falta quien tenga un poquito de diabetes y de esas cosas que ya son muy comunes, pero lo más importante es que quieren aprender, quieren enseñarse a amar, quieren saber por qué pueden venerar a alguien tan grande que… sí, ustedes lo siguen, al Maestro Jesús. ¿Quién es el Maestro Jesús?, por ello es que a nosotros nos gusta mucho contarles cómo lo conocimos y por qué nosotros evolucionamos.

Nosotros evolucionamos porque nosotros en el momento en que nos vimos estábamos en un Paraíso, siempre dijimos: “Nosotros no lo construimos”. Nosotros fuimos los que nos dimos cuenta que aquello que nos rodeaba era tan perfecto que no habíamos sido, ni nos sentimos tan soberbios para decir: Es nuestro. A ver, ¿quién pintó una flor a mano?, díganme si no es maravilloso ver cómo vuela un ave con plumaje de mil colores, si no es increíble ver cómo un árbol puede crecer y nos da los frutos que nos da de comer y se reproduce con la semilla, o sea, todo lo analizamos perfectamente bien, nos veíamos a nosotros, si no sabíamos nosotros exactamente cuál era nuestra procedencia, pero sabíamos que existíamos y que nos llenaba de alegría ver todo lo que nos rodeaba, pero lo más hermoso era que en un abrazo de amor podíamos procrear. Fue cuando nos dimos cuenta que había algo más allá y que además los animalitos hacían lo mismo que nosotros, en un abrazo de amor podían procrear, llamaban a sus crías como nosotros a nuestros hijos. Nosotros, por más de 25 mil años que se está cumpliendo en este tiempo en la tierra, nunca destruimos nunca una sola forma de vida, ¿por qué?, porque no nos pertenecía, porque nosotros sabíamos que alguien que no conocíamos lo había creado, ¿cómo se le puede llamar a ese alguien?, ¿Padre?, porque pertenecíamos entonces a alguien por quien habíamos nacido, también pensábamos en una Madre, pero queríamos saberlo todo. Llenos de amor y de paz, pasaron los siglos y fuimos evolucionando. Lográbamos salir de nuestro cuerpo, logramos entender muchas cosas porque en 25 mil años de amor dejan mucha huella, cuando cumplimos los 25, 920 años, nos encontramos con algo maravilloso: un Padre.

¿Saben cómo es el Padre?, cuando dicen: No harás imagen de tú Dios, ni nosotros que lo conocemos, es como un Gran Sol que está en el centro del Universo, despide sus rayos hacia todos los lugares donde ha creado vida, está con todos y cada uno de sus hijos, y en ese momento, una voz suave, tierna, nos pidió que si queríamos ser Guardianes del Universo. Fue una sorpresa para nosotros: “¿Cómo que Guardianes del Universo Señor?, si tú eres el poder y estamos viendo que tú Universo es infinito, solo conocemos nuestra Galaxia, no conocemos nada más, ¿por qué?”, entonces nos dijo: “Porque yo fui traicionado”. 

Nos contó su historia. 
Cuando él se vio en medio de un infinito que no tenía principio ni fin, fue cuando el determinó que iba a crear algo en aquel lugar tan hermoso, tan grande, solo sabía que tenía el poder para crear, en un giro continuo empezó a crear los soles, alrededor de los soles puso los planetas y en cada planeta puso la vida más perfecta que puedan imaginar. Ahí fue donde él se lució, creó los sistemas planetarios, creó las galaxias, todo es matemáticamente perfecto, pero dentro de cada mundo y ustedes lo saben cómo era este mundo, todo es bello, todo es perfecto. La vida animal es para darle el equilibrio ecológico a un mundo y entonces fue cuando determinó que iba a tener a sus hijos y en un momento de expansión de luz nos creó a todos; ustedes y nosotros somos iguales, nacimos ese día maravilloso en el que el Padre deseó tener sus hijos. Llegamos a los mundos que nos tocaba habitar, pero se preocupó, él simplemente nos había dado todo, pero nos dio la libertad, libre somos y libre seremos eternamente, no nos la va a quitar, nos dio el conocimiento del bien y el mal para evolucionar, si no seríamos robotitos que haríamos todo bien y no sabríamos ni por qué, nos dio toda la fuerza para conocer la verdad por la que existíamos. Pero no lo sabíamos, entonces se preocupó de sus hijos que habían quedado como niños en paraísos increíbles, tal vez se fueran a equivocar, entonces pensó en crear al Maestro y creó a un Gran Maestro. Cuánto amor puso al crearlo, le dio belleza, le dio poder, lo hizo grande, con un poder inaudito se podía materializar y desmaterializar para que llegara a los mundos donde había creado vida, para que cuidara de sus hijos y no permitiera que cayeran en lo que es destrucción, había creado un semi-dios, pero este ser en lugar de agradecer se los ensoberbeció, y un buen día le dijo que no, que él no era su esclavo, que definitivamente él se iba; tomó una pequeña galaxia bajo su posesión y le dijo que algún día sería más poderoso que él porque iba a crear su propio Universo y el Padre se dio cuenta, se había desarrollado en él envidia, soberbia y deseos de poder. El Padre lo único que hizo fue quitarle su luz para que no siguiera creciendo, solo con la luz del Padre podía crecer, pero este ser en lugar de arrepentirse formó túneles dimensionales para llegar a los mundos del Padre y llegó a un mundo donde le escucharon y aquellos hombres aprendieron a matar, a derramar sangre, a comer cadáveres y matarse entre hermanos. ¿Por qué?, el solo hecho de tomar a un ser inocente, no permitirle que se defienda, clavar un arma en su cuerpo, rasgar su piel y llenarse las manos de sangre y sacar la carne para comérsela es un acto satánico, y aquellos hombres se convirtieron en violencia total porque este ser empezó a inculcarles que tuvieran poder, poder, poder y cometieron el peor error, fermentaron el fruto y lo transformaron en muerte. El fruto natural, por ejemplo, la uva regenera neuronas, fermentada las destruye, y aquellos hombre se convirtieron en lo peor: sangre, odio, muerte, destrucción, no escucharon la voz del Padre, solo escuchaban la voz del ser de muerte que los estaba dominando, cuando tuvieron que cambiar de dimensión, no pasaron. El planeta se desintegró y el mal se llevó a todos sus habitantes: niños, jóvenes, ancianos, todos eran maldad. En un grito de triunfo le dijo al Padre: “Para que veas que te quito a tus hijos, ¡velos!, les gustó beber la sangre de los muertos, se alimentaron con los cadáveres de sus víctimas, se mataron entre hermanos por el oro y el poder y se destruyeron con los venenos que les di: alcohol y drogas. Son míos y no me los puedes quitar”. El Padre lo sabía, había perdido a sus hijos, pero nos  vio a nosotros, que por más de 25 mil años, nunca destruimos y pudo confiar que podría tener a quiénes protegieran su Universo. Pero nos dimos cuenta que sí había creado al Gran Maestro.

Había un Maestro que llegaba a nosotros en nuestros tiempos de evolución y nos contaba todo lo que teníamos que saber, le hacíamos mil preguntas, nos enseñaba, le preguntábamos que de dónde venía y no nos quiso decir, él decía que venía de un lugar muy lejano, se iba; periódicamente en los tiempos fuimos viéndolo, siempre tuvimos la incógnita de quién era aquel Gran Maestro y en el momento en el que el Padre nos pidió que fuéramos Guardianes del Universo, lo vimos a él al lado del Padre y a la Gran Madre: la energía de la vida, el ser más hermoso que puede existir en todo el Universo. Pero él nos pidió que si le ayudábamos, el Padre le había confiado el Universo y necesitaba un ejército, y aquí estamos, parece que les acabo de contar la historia de la Tierra: muerte, odio, destrucción, guerra, sangre, muerte, odio, poder, poder, poder, es todo lo que quieren. Vinieron grandes Maestros, todo fue en vano, a los Maestros solamente hicieron que se dividieran en su nombre, sus libros han sido cambiados, los textos según lo que le conviene al hombre, nosotros nos aparecimos, nos pusieron por nombre: ángeles, arcángeles o dioses y nos veneraron.

La veneración no deja absolutamente nada, fue cuando nuestro Maestro le ofreció al Padre: “Yo sí te voy a devolver a tus hijos, si yo llego con mucha sencillez, no me voy a poner una corona en la cabeza, no me voy a sentar en un trono, voy a hablar con el hombre, desde el más humilde al más poderoso, y Padre, curando a los enfermos, me seguirán tus hijos y te los devolveré en corto tiempo”. Qué inocente fue, aquellos hombres no esperaban a alguien de tanto amor que les dijera que amara a sus semejantes, que amara a sus enemigos, fue lo que menos aceptaron. ¡Cómo!, eso era ilógico, necesitaban a un guerrero que sacara a los romanos de aquel lugar, por ello quisieron destruirlo. Cuando nosotros vimos la traición, dijimos: “Señor, vámonos de aquí, no vuelvas a permitir que te toquen”, íbamos a claudicar. Él volteó a vernos y nos dijo: no intervengan, voy a cumplirle a mi Padre. Cuando el Padre lo llamó, nos llenamos de alegría porque el Padre lo iba a convencer, el Padre le pidió que no derramara su sangre, que se resignaba a perder a sus hijos, esa es la verdad de aquella noche triste, y él volteó a verlo y le dijo: “Así sea mi nombre grabado con mi propia sangre, yo te voy a cumplir y te voy a devolver a tus hijos”. Así que los días más dolorosos que hemos vivido, fueron aquellos.

¿Saben el poder que tiene?, nosotros podemos mover un planeta completo con la mente, nosotros podemos levantar grandes pirámides o grandes piedras, usamos la mente al 200% en cada hemisferio y ustedes usan del 3 al 6 % en todo el cerebro, y no pudimos pasar, nos bloqueó, caímos de rodillas llorando, implorando que terminara aquel terrible tormento, pero cuando le escuchamos en la cruz entendimos su mensaje y su grandeza: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”. Efectivamente, abrió las puertas a la esperanza, no las puertas del cielo como dicen, le dio la esperanza al Padre de que iba a recuperar a sus hijos. Sus hijos no sabían ni por qué nacieron y hacia dónde van y por qué existen, pero él dejaba un mensaje, él dejaba huella de su presencia, no le iban a olvidar y efectivamente, no le olvidaron, pero en su nombre, guerras, en su nombre, poderes y en su nombre, divisiones. Ya contamos tantas divisiones que nomás estamos viendo en qué esquina ponen nuevo templo, con una frase de la biblia y dicen: Aquí te vas a salvar, allá esta satanás, “dame el diezmo a mí”, como si fuera un negocio el Maestro Jesús.

Pero el Padre nos pregunta muy triste: “Y ¿cuántos de mis hijos voy a recuperar?” “¡Ay Señor!, estamos haciendo una cuenta de miles y no podemos recuperarlos a todos, seguimos encontrando verdaderas bestias forradas de hombre que no vas a volver a ver”, y él nos dice muy triste: “Son mis hijos, denle la última oportunidad”. Así que para eso los hemos llamado. Hay un Padre maravillosamente grande que nos ama a todos, que no quiere perderlos, pero no va a quitar jamás el libre albedrío; hay un Padre que llora el dolor de ver que sus hijos se han ido con el mal - el ser de muerte que se ha propuesto que algún día será más poderoso que el Padre, que no lo va a lograr, para eso el Padre tiene un ejército. Pero ahora sí se llevaría millones, el planeta está muy mal. Gente buena como ustedes no se crean que son muchos. Aun gente que no mata, que no roba tienen unas ideas muy erróneas sobre lo que representa una gran verdad, pero vamos a lograr convencerlos. ¿Quieren conocernos?, ¿quieren subir a una de las naves?, cuando les digan que los ángeles no tienen naves, pues normalmente sí nos podemos materializar en cualquier lugar, pero también tenemos un lugar donde nos reunimos, además con las grandes naves traemos toda la tecnología para reconstruir el planeta, nos reunimos ahí, compartimos hasta nuestros alimentos, porque sí comemos aunque les parezca increíble, nos reunimos en familias, pero ya en este  momento ni si quiera dormimos. Todo es trabajo, todo es dolor ver al hombre en lo que se ha convertido, es triste, muy triste porque lo que ustedes ven es poco. Nosotros recorremos el mundo y regresamos asqueados de ver lo que es capaz de hacer el ser humano, cosas que ustedes jamás han visto. Pero vamos a triunfar, no somos perdedores y vamos a contar con ustedes y lo sé. Todos los presentes son buenos, aman y quieren un mundo mejor, y nos van a ayudar para que en muy corto tiempo este planeta, convertido en un Paraíso, pueda ser habitado por los seres que habitan esta tierra, que sean niños que pasen, que sean niños que crean y que nuestro Maestro haya triunfado en su misión de devolverle al Padre a estos hijos que ama tanto y que en esta tierra le han olvidado.

Mensaje después de la meditación:

Yo quiero que todos estén unidos haciendo meditaciones profundas, amándose unos a otros, cualquiera que se empiece a sentir que ya puede ser que haga un viaje y está superior, no lo dejen, todos son sencillez. Nosotros cuando evolucionamos hacíamos eso, sí alguien decía que ya se sentía superior  a los demás, lo mandábamos a  meditar, nunca le permitimos crecer más allá de lo que era el crecer todos juntos. Ya los conocemos a todos y cada uno, y todos y cada uno tiene un ser de nosotros a su lado, no uno, recuerden que son dos. Normalmente nosotros viajamos en parejas y cuidamos de cada ser humano. Cuando hay alguien que le toca tratar de cuidar a un ser de maldad, pues se sufre mucho cuando se ve que parte su alma y se la lleva el mal, pero por lo menos se hizo el intento de acercarse a esos seres, pero cuando nos tocan personas como ustedes pues somos muy felices porque sabemos que los podemos conducir y que nos pueden ayudar en esta difícil misión. ¿Saben cuál es lo más difícil que se puede uno encontrar en esta tierra?, enseñar al hombre a pensar, que razonen, que hagan un juicio perfecto de lo que representa existir porque cuando vemos que se niegan rotundamente a dejar de comer carne porque necesitan comer carne para estar fuerte con proteína animal, porque la proteína animal es lo que da vida, ahí es donde nos sorprendemos cómo un muerto va a dar vida y sin embargo, están enfrascados.

Alaniso

Mensaje recibido por Sara A. Otero Platas G. a través de Telepatía Extrasensorial. 22 de noviembre de 2014.

La meditación dictada este día, que es la número 685 en la lista de meditaciones, se puede adquirir en Audio CD desde Tepoztlán, Morelos, México. www.guardianesdeluniverso.com (Ver: Material)

Transcripción: AHENA

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