domingo, 17 de agosto de 2014

Mensajes de antes y después de la meditación 661, dictada el día 2 de agosto de 2014.

Guardianes del Universo.

Mensajes de antes y después de la meditación 661,  dictada el día 2 de agosto de 2014.

Mensaje antes de la meditación:

Cuando nosotros vemos que por fin encontramos personas que tengan amor por todo lo que nosotros hemos dicho, cuando nosotros nos sentimos orgullosos de que por fin hay seres humanos que realmente puedan comprender todos y cada uno de nuestros mensajes, cuando nos damos cuenta de que no son muchos, pero podemos aumentar esa cifra, entonces podemos decirnos: sí hay esperanza de salvar a esta humanidad. Nosotros somos seres que tenemos mucho poder, pero no podemos imponer, no podemos quitar el libre albedrío, el Padre no nos permite darnos ese lujo de aparecer e imponernos. Cuánto nos han pedido: ¡por favor!, aparézcanse, los queremos ver, verían que todo ser humano nos escucharía y verían que nos harían las cosas más fáciles. Pero tristemente, para que el hombre se gane un lugar, vamos a decirlo así, un lugar en el cielo, un lugar en este planeta convertido en un lugar maravilloso, para que el ser humano se lo gane tiene que demostrar que realmente es un ser que piensa, que razona, que ama y que busca una verdad que después de encontrarla ya no la niega, que se siente orgulloso de darse cuenta que vivían en un error, pero los errores se corrigen. Hay errores que pueden pasar desapercibidos, pero hay errores que definitivamente que no pueden pasar desapercibidos cuando se trata de formar un mundo nuevo. Cómo íbamos nosotros a pensar que vamos a decirle al ser humano que no importa que todos los días este comiéndose un cadáver y le digamos “¡bravo!”, es un ser que realmente puede decirse que es ¿inteligente?, yo creo que si se da cuenta el ser humano de lo que representa ver a una persona comiéndose un cadáver, pues entonces diría: pues sí, creo que sí, nos hemos puesto en un papel muy bajo, muy, muy bajo ante los ojos de un Padre que nos ama tanto. Un Padre que creó la vida, un Padre que creó todo lo que existe, un Padre que creó la vida de los animalitos para que fuera nuestro placer convivir con ellos, para que pudiéramos disfrutar de todas las maravillas que él creó, un Padre que nos dio la mente, un Padre que nos dio un espíritu eterno, un Padre que nos dio la fuerza para ser por siempre parte de él. Yo creo que lo mejor que podríamos darle a él como agradecimiento a lo que nos dio, es ver que realmente estos hijos suyos saben pensar: pensar, amar, creer, crear y ser vida.

Ahora nosotros queremos que ya el hombre piense. Estamos trabajando intensamente, hemos desarrollado una cantidad de mensajes impresionante, cualquier persona que los ve… creo que dicen que hasta flojera les da buscar un título; pero a nosotros no nos dio flojera estarnos preparando  continuamente, sabiendo realmente qué puede recibir al hombre y qué podemos darle para que piense. Para nosotros enseñar al hombre a pensar nos ha sido tan complicado, porque cuando les decimos con toda calma que respeten la vida, tal parece que se lo dice uno a un muñeco tapado que no puede escuchar; porque a un animalito se le puede decir muchas cosas y puede aprender. Un animalito, vamos a suponer, el que tiene un perrito, lo pueden enseñar, pero no razona como el hombre, pero tiene unos sentidos maravillosos con los que puede darse cuenta qué está bien y qué está mal y puede darse cuenta qué es realmente el hecho de poder proteger sus crías o a él mismo, pero un animalito no está hecho para ser la evolución y la creación de todo lo que representa la vida que el Padre creó.

El Padre nos dio a todos nuestros sentidos, nos llamó hijos, nos entregó su luz, nos entregó todo lo que él poseía porque él quería que sus hijos fueran seres que realmente pudieran disfrutar de todo aquello que él formó. Para él pensar en sus hijos representa pensar en lo más grande y que lo diga cualquiera que sea padre o madre que sean normales, que sepan amar lo que se siente por un hijo, los sueños que se pueden tener hacia él, el deseo de que pueda ser evolución, el deseo de que pueda desarrollar sus sentidos para poder crear a su alrededor tan solo vida, de que pudiera formar un hogar en el que todo fuera paz y tranquilidad, y que cada cosa que hiciera estuviera orgulloso de sus actos, y que con cada acto se pudiera sentir cada vez más orgulloso de sí mismo, y que cada ser que realmente piensa, pudiera ser un ser que fuera creación en todo momento, por lo menos nosotros sí logramos todo ello y nosotros queremos que el ser de este mundo sea así. Nuestro sueño es cambiar al hombre, nuestra ilusión es decir al hombre que piense, nuestro deseo más grande es que el hombre vuelva a ser como el Padre lo creó, que el hombre vuelva a pensar. No piensa, porque si pensara no haría las atrocidades que está haciendo. Cuando nosotros vemos que se declaran la guerra nos sentimos totalmente dolidos de ver como se ha rebajado un ser que realmente piensa: matar a sus semejantes porque un señor por ahí encumbrado les dijo que “aquél era un enemigo”, porque tenía algo que deseaba tener este señor encumbrado para quitárselo. Matar, matar, matar, matar, derramar sangre, ¡que lloren los niños!, no importa, ¡que lloren las madres!, no importa, ¡que lloren y que se arrastren suplicando clemencia!, no importa, el poder es lo primero. Primero tiene que triunfar el poderoso, tiene que sentirse orgulloso de tener todo lo que se puede imaginar tener para sentirse superior a los demás; ¡no importa que existan lagrimas!, ¡no importa que existan enfermedades!, no importa  qué es lo que existe si unos pocos pueden sentirse superiores, o no será que esos pocos  que se sienten superiores están siendo tomados por el ser de la maldad para poder realmente adueñarse de la humanidad. Y los que le siguen no escuchan, porque si ellos escucharan, se negarían a matar en esa forma, se negarían a ir a la guerra, ¡claro!, dirían: van a ser castigados si no van a la guerra. ¡No!, si fueran todos y dijeran: Nosotros no tenemos nada en contra de aquel país, nosotros sabemos que si trabajamos honradamente vamos a vivir, y nosotros sabemos que si estudiamos y nos preparamos era para ser un ser que realmente pudiera ser útil. Pero tienen miedo, miedo de decirle a aquellos que dicen que son los superiores, que se niegan a matar. Todavía queremos que se nieguen a matar a los pobres e inocentes animalitos que nada les hicieron para que los pudieran poner en esos lugares tan sórdidos y terribles, donde los encierran y después los sacrifican cruelmente.

Bueno, queremos que el hombre piense, ustedes que nos escuchan, ¿creen que se pueda lograr esto?, ustedes que nos escuchan, ¿creen que se pueda lograr que una humanidad de varios millones de seres humanos pueda decir un día: Si nos equivocamos, estamos aprendiendo a pensar?, que puedan decir un día: ¡Señor!, estoy aprendiendo a conocerte; ¡Señor!, estoy entendiendo que pertenezco al Universo Infinito; ¡Señor!, estoy entendiendo que me diste la mente para crear, no para destruir, pero me diste la libertad para que yo pudiera estar orgulloso de todos mis actos; ¡Señor!, puedes estar orgulloso de mi porque aprendí a amar - eso es lo que esperamos que digan. Que volteen su mirada al cielo y que le digan al Padre: Padre, no te equivocaste al crear a tus hijos, no te equivocaste porque les diste tú luz para que pensaran, no te equivocaste porque tus hijos han aprendido a creer en sí mismos y a creer en tí amándose a sí mismos. Sí Señor, hay que pensar que se le puede decir: Sí Señor, estamos contigo y te amamos intensamente porque nos permitiste existir gracias a que tú existes.

Ahora quiero que me digan si realmente ¿puede uno desear algo así?, por qué no, todavía somos optimistas, todavía creemos que el hombre puede volver a pensar, todavía esperamos a que nos escuchen, pero esperamos no fracasar en esta difícil misión. Pero si nos ven van a correr, si ven las naves van a decir que las naves son para conquistar o para atacar, si ven el movimiento que vamos a hacer van a creer que somos como es el hombre y no se dan cuenta que en el Universo Infinito solo hay vida. La muerte está aquí y está en el lugar oscuro donde pertenece este ser de muerte porque solamente tiene una pequeña galaxia que es suya, pero no tiene el universo, ni tiene todos los planetas que rodean a este planeta, ni tiene a los demás seres que habitan en otros mundos, no los ha podido conquistar porque se han sabido defender, porque nos han escuchado y han estado con nosotros. Entonces quiero que le digan al Padre: Señor, no te equivocaste, somos tus hijos y como tus hijos vamos a saber crear. Eso espero que digan. Sigamos entonces con la meditación, pensemos con mucho amor en ese Padre que en todo momento está con sus hijos y no quiere perderlos.

Mensaje después de la meditación:

Voy a pedirles, pero a pedirles con todo mi amor, que me digan si están dispuestos a luchar por el triunfo de esta misión; voy a pedirles, pero les voy a pedir como nunca que se den cuenta del compromiso que han adquirido, que no se hagan para atrás, que como dicen ustedes, que no renuncien, son pocos  los que tenemos y con esos pocos queremos triunfar. No son muchos, el mal ataca, el mal quiere hacerlos flaquear, el mal quiere atacarlos de modo que no puedan tener toda la fuerza para poder triunfar, el mal no quiere perderlos, también están en la mira de los seres de la oscuridad, también quieren atraparlos, no se dejen intimidar, que no les digan que están locos porque ya no comen carne, que sepan siempre contestar con una sonrisa. Hay personas que todavía no están totalmente dentro de este mensaje y ya lo hacen, ustedes han visto que hay una persona que dice: “A mucha honra defiendo a los animales”. Así que los quiero ver contestar así: “Que estás loco”, -“No, a mucha honra se respetar la vida”. Por favor, no se dejen intimidar, no permitan que los apabullen con su forma de pensar en la que se sienten que ellos sí están bien, ¡ah!, porque ellos sí se divierten: “Vamos a tomar, vamos a devorar cadáveres, vamos a sentirnos que somos los reyes de la creación”, y los quieren ver como seres inferiores porque no van a disfrutar de la vida. No, no lo olviden, están azuzados por los seres de la oscuridad, porque aquél que les diga: “Yo no puedo dejar la carne”, es porque tiene un ser oscuro que le dice: “No vayas a dejarme, yo soy tu fuerza, yo te voy a ser poderoso, yo soy quién tiene tú voluntad para hacerte grande”. ¡Sí!, que grandes, muy grandes, destruyendo su energía, destruyendo su luz, destruyendo su cuerpo, destruyendo todo lo que son.

Bueno, entonces yo quisiera pedirles que nos digan si están ya dispuestos a iniciar este camino porque vamos a empezar a subirlos, pero recuerden que estamos observando todos sus pensamientos, todos sus sentimientos, todo lo que son, estamos formando “súper hombres”, estamos formándolos para que puedan ser como nosotros deseamos, iguales a nosotros, porque nosotros creemos que fuimos buenos Maestros y que en la selección no nos equivocamos. Por ello, aquellos que escuchen este mensaje, díganos que ya pueden ser como nosotros les pedimos, que podemos subirlos, que pueden ya sentirse fuertes y no se van a ensoberbecer, no se van a sentir que: “¡Ay! yo ya, me tocó, entonces yo ya soy más que quien nos enseñó este camino”. No, por favor, sencillez absoluta, calma en todo momento, amor por todo lo que le rodea, que no lo saquen de su equilibrio nadie, nadie, así sea la persona que los esté intimidando o así sea una persona que quieran mucho y se empieza a burlar de ustedes: “¡Ay!, que ridículo te vez que no comes carne y no te puedes divertir ni un  día”. Que no los intimiden, ustedes díganles: A mucha honra, y sabes algo, yo te quiero mucho y espero que un día lo entiendas por tú bien.

Entonces piensen, vamos a darles todo lo que nos pidan, vamos a convertirlos en seres como nosotros, vamos a darles poder, pero en la medida en la que sepamos que lo pueden utilizar para ayudar a sus semejantes, porque si no extendemos la luz y no ayudamos a tantos enfermos y no podemos decirle al hombre que tiene esperanza dentro de lo que representa su caída dolorosa en una enfermedad que no pueden curar, entonces no podemos. Porque hay quién dice: “¡Ay, yo quiero curar!”, pero dentro del “yo quiero curar”, hay su vanidad: “No, yo sí, voy a poner mis manos mágicas y voy a levantar a un enfermo”, no, “Voy a darle esperanza, voy a darle la luz que me están dando, la luz que me dio mi Padre y no por ello me voy a sentir que yo ya soy superior, ni soy único, simplemente soy alguien que aprendió a amar”. Por ello estamos pendientes de todos ustedes, estamos pendientes de todo lo que hagan y de todo lo que piensen, no se nos va uno solo de sus pensamientos, los tenemos perfectamente bien clasificados, son parte de nosotros, así que, con cuidado, con cuidado, porque los amamos tanto que queremos que sean nuestro equipo más importante. Por ello, desde el lugar en el que estén, ya sea que pueden ir a Tepoztlán que está en otra ciudad y ahora que estábamos aquí en el vecino país del Norte, en los EE.UU. y vemos con cuánto amor están escuchándonos, podemos decir: Bendito sea el Padre, que nos permitió ver que existen seres que nos escuchan y que podemos sentirnos triunfadores con ellos.

Así que siéntanse orgullosos porque son parte de una gran misión que nosotros hemos formado para el bien de esta humanidad, para el bien de todo lo que representa la vida que el Padre creó y para volver a convertir este planeta en un paraíso. Esperemos que sean con muchos seres humanos, así que los que nos escuchan, no han claudicado cuando algo falló o que ya vimos cuántos claudicaron y siguen seguros de lo que hacen, a prepararse muy bien porque ya llegó el tiempo y la fecha de iniciar todo lo que teníamos planeado para ustedes y para la humanidad. Ya estamos dentro del tiempo y nosotros estamos seguros de que vamos a contar con quienes hoy nos escuchan y nos siguen. Gracias por ser personas que desearon participar en esta difícil misión, ¡difícil!, no les digo que es fácil, ustedes han oído a sus parientes y a sus semejantes cómo se ríen de que creen en algo, ya les dicen que están en otra religión y no se dan cuenta que todo lo que están transmitiendo es amor.

Por ello, ¿difícil la misión?, sí, pero nos sentimos orgullosos porque van a ser parte de nosotros; los vamos a convertir en seres como somos nosotros para que conozcan realmente lo que es vivir en la felicidad de estar en nuestros mundos. Ayúdenos y prepárense, nada de vanidad, nada de superioridad, nada de que “Yo voy a ser mejor”. No, todos van a ser lo mejor para que esta misión se cumpla. Prepárense que este Padre lleno de amor quiere decirles gracias por haberlo escuchado, por haber trabajado intensamente en ayudarle en esto que representa el devolverle a sus hijos, esos hijos que ama tanto y que no quiere perderlos.

Alaniso

Mensaje recibido por Sara A. Otero Platas G. a través de Telepatía Extrasensorial. 2 de agosto de 2014.

La meditación dictada este día, que es la número 661 en la lista de meditaciones, se puede adquirir en Audio CD desde Tepoztlán, Morelos, México. www.guardianesdeluniverso.com (Ver sección “Eventos” – Lista de material.)

Transcripción: AHENA




1 comentario:

Anónimo dijo...

Lets go ahead with the mission brothers.I know for sure that not backing down no matter what!!! Adelante con la mision hermanos .Lo que si les aseguro que yo no me voy a echar para atras!!

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