jueves, 26 de diciembre de 2013

Mensajes de antes y después de la meditación del día 20 de Diciembre de 2013.

Mensaje antes de la meditación:

Cuando nosotros los vemos siempre en una búsqueda, los vemos siempre deseando que les respondan a todas sus preguntas. Ya no hay religión que les pueda contestar a todas sus dudas, ya no hay ni si quiera, digamos, unas clases de psicología, porque creo que los vuelve más locos, ya no hay un lugar donde los puedan acoger tranquilamente para que puedan explayarse, ¿por qué?, porque todos están igual. Nosotros que estamos dentro de cada hogar, de cada lugar donde se reúnen, nosotros que observamos esta humanidad, nos damos cuenta de la importancia de que ya tenemos que hacer algo muy fuerte, pero recuerden que el mal está muy fuerte también; el mal ha dominado a tantos seres humanos que vamos a ver la forma en la que nosotros podemos hacer que se desprendan del ser que les está acompañando. Ya no hay un “santo ángel de mi guarda”, hay la “santa muerte”, hay algo que puede parecer irrisorio, sin embargo, se acogen a todo lo que sea con tal de que los saquen, sobre todo, de la pobreza. No les importa a quién matan, no importa a quién le quitan, no importa a quién le hacen daño, ya no tienen sentimientos nobles, ya han llorado mucho, ya han llorado la derrota de no ver un futuro en esta Tierra. Por ello fue que hace exactamente un año, que todos esperaban un caos, un fin del mundo, que ya se iba a acabar todo el dolor del hombre; pero que falta de imaginación de pensamientos tienen. Es una humanidad, cuántos millones de seres humanos hay en la Tierra, empezando desde niños recién nacidos, ancianos que ya ahora duran más porque la vida se ha vuelto más longeva, pero todos, todos angustiados, divididos, ofendiéndose. Nosotros somos más de lo que son los seres humanos, pero estamos realmente preparándonos perfectamente bien para un “combate contra el mal”. Recuerden que lo hemos dicho una y otra vez: no es contra el hombre, sí estamos en guerra, guerra auténtica, guerra en la que sabemos que tenemos el poder para triunfar, guerra en la que tenemos el poder para darles a todo ser humano lo que necesita para a ser feliz; quitarles el ser de oscuridad que los a dominado.

Cuántos siglos, cuánto dolor, cuánta ignorancia ha vivido el ser humano y ahorita, como nunca, porque van a decir que siempre ha estado así el ser humano, bueno, además son más seres humanos de los que había antes. Están llorando todos los días, salen nerviosos, salen apurados a ver que pueden ganar y si no pueden ganar pues lo toman, y si están en una empresa, en la que más o menos puedan tener un sueldo, como no alcanza, pues hay que hacer cosas chuecas para poder ganar más. Hay que ver en que forma dicen muy serios: “Pues les transamos un poquito a la empresa pero voy a tener un poco más de dinero”. Dinero, dinero que se ha vuelto la pesadilla del ser humano, pero ya no se escuchan entre sí; ya no hay paz, ya no hay amor, ya no hay tranquilidad, ni siquiera que estén un rato en su hogar, conviviendo sin que se lleguen a enojar uno con el otro, sin ofenderse, tenerles paciencia a los niños. ¡Ah no!, los niños son muy ruidosos, ¡que se callen!, en lugar de jugar con ellos, en lugar de hacer algo para que por lo menos en ese hogar haya un poco de paz. Pero cómo van a tener paz si llegan de la calle desesperados porque todo está mal, y naturalmente nadie me va a decir que no tenemos razón. Hay algunos hogares en los que hay un poco más de paz, un poco más de armonía, pero hemos visto a mucha gente que nos ha seguido, que ya saben muy bien y se lo pueden decir a cualquier persona: no estamos formando una nueva religión, no estamos haciendo una secta, estamos llegando a sus hogares para enseñarles a amarse, para enseñarles a estar juntos para prepararse. Lo que sí, tienen que estar tranquilos, es que “el tiempo se cumplió”. Afortunadamente el Padre creó las dimensiones, afortunadamente el Padre creó los tiempos, el tiempo de los tiempos en el infinito del tiempo en el que tiene que moverse todo, está en este momento haciendo un movimiento profundo de lo que representa el acomodo de todos los Planetas para poder pasar a otra dimensión, y nosotros, como seres que tenemos más poder del que podría imaginar un ser humano, tenemos que hacer el acomodamiento de los seres humanos, tanto los que van a poder pasar para ver un Nuevo Amanecer como los que pasaremos a otro planeta. No, no, no es que estemos amenazándolos, no es que estemos diciéndoles “castigo divino”; pero no quieren entender y son de los reprobados, bueno, un reprobado lo llevan otra vez a una escuela y que vuelva a empezar y que tenga un Maestro que esté un poquito más firme, que aprendan a vivir. Que estén reprobados no es problema, pero sí es problema que realmente sean expulsados de las dimensiones del Padre, que ya no se les quiera ver dentro de lo que representa las dimensiones en las que existe la vida, que se les tiene que enviar de nuevo a sus dominios y de que el mal se va a llevar a muchísimas almas al lugar espantosamente oscuro en el que según ellos están planeando que algún día se quedarán con el Universo. Y nosotros preocupados, sí, porque nosotros escuchamos esa voz maravillosa del Padre: “¡Hagan algo!, por favor, que mis hijos piensen un poco, que no se vayan con él, que tengan la oportunidad de seguir hacia delante, porque nunca dejaré de darles y de darles la esperanza de seguir evolucionando, todo lo que me pidan puedo darles pero naturalmente no caprichos, sino darles lo que realmente les ayuda a ser mejores como se hace un niño en la escuela, se le enseña, no se le hace la tarea para que después ¿no sirva para nada?, no, tienen que aprender, tienen que estudiar, tienen que vivir”. Nuestra labor es más, más allá de lo que el hombre podría imaginar. Poder, si nosotros pudiéramos, nos concentramos todos alrededor del Planeta y lo podemos mover del lugar, pero naturalmente no vamos a mover todo el Sistema Planetario, pero me refiero a esto: podemos nosotros mover un Planeta completo con la mente, podemos hacer cosas inauditas pero nosotros no podemos quitar el equilibrio que tiene que tener todo Sistema Planetario y lo estamos vigilando muy de cerca. Ya se cumplió un año de que creían que unos poquitos se iban a salvar, por otro lado, los millonarios iban a tener oportunidad de seguir viviendo en el Planeta, ¿en qué forma?, desastrosa. Por otro lado, en las religiones, por otro lado pues haciendo bunquers y sembrando… estaban totalmente desquiciados, “se les olvidó pensar”. Nosotros hablamos de “dimensiones”, ahí están y están las puertas dimensionales y ahí está ya el Planeta que se va a integrar a este Planeta, pero nosotros tenemos un sueño todavía, podernos quedar con la mayor cantidad seres humanos que sea posible, para que estas casas tan hermosas que hemos creado, para que este lugar  maravilloso que hemos formado lo puedan disfrutar. Todos los seres que nos quieran escuchar y que pedimos: por el amor del Padre que nos digan si estamos pidiendo algo indebido, les pedimos amor, respeto a la vida que el Padre creó, respeto para sí mismos que no son depósitos de cadáveres, respeto para sus hijos, respeto para todo lo que le rodea, amor hasta por lo que representa una planta, lo que representa la Tierra que era la que les albergó durante tanto tiempo, dejar de destruirla en la forma en que lo están haciendo, pero ya no escuchan, pues como no escuchan, pues vamos a hacerles escuchar y como el tiempo se cumplió, quiero que se preparen muy bien porque es el amor del Padre él que está esperanzado de ver que realmente pueda hacer algo grande lo que podamos realizar.

Y nuestro Maestro, que en este momento ya se están preparando para un día de paz, más o menos, un día de paz, por lo menos es de alegría y le llaman la noche de paz porque nació el salvador, nació quien abriría las puertas del cielo, porque lo iban a crucificar entonces ya con eso ya había abierto las puertas del cielo, había que celebrar naturalmente que hubo quién se ocupara de evitar que se condenaran yo creo, más bien, se les olvidó pensar porque el vino a dar un mensaje, un mensaje maravilloso que nos está dando como es realmente y él se va a  manifestar de nuevo y él viene con un ejército poderosísimo y él está en este momento preparándose para que este ser humano tenga la oportunidad de empezar a vivir, a vivir, no a intentar existir en un mundo en el que no existe la paz. Y aquí estamos, hubo ahorita un pequeño receso, yo les voy a preguntar a todos los que estaban esperando: ¿qué paso con el mensaje?, ¿cuánto estudiaron?, más de 600 mensajes, ¿cuánto aprendieron?, ¿cuánto practicaron?, ¿cuántas cosas hicieron a favor suyo?, no, se quedaron como si se hubieran quedado pasmados en medio del vacío, ¿qué sigue?, aprender, aprender, aprender, están en una escuela y en una escuela muy fuerte, sí, porque nuestro deber, nuestro amor por esta humanidad es muy grande y nuestro amor por el Padre que quiere a sus hijos es más aun el más grande que pueda existir.

Entonces, quiero que cada uno se haga un examen de conciencia, ¿aprendieron mucho?, ¿ya podemos hacerles un examen?, ¿ya podemos estar viendo cuántos ya van a poder realmente estar listos para este cambio?, ¿ya podemos decirles gracias? Porque aprendieron amar, aprendieron a entregarse al Padre y aprendieron a vivir un sueño que es lo que nosotros hemos querido poner en sus mentes.

Vamos a preparar nuestra meditación como siempre, con mucho amor y adelante porque hay mucho, mucho por hacer en este tiempo en el que tenemos la esperanza de devolverle al Padre a estos hijos que ama tanto y que no quiere perderlos.

Mensaje después de la meditación:

Lo primero que les voy a pedir esta noche, o este día, según lo vayan a escuchar nuestro mensaje, es que hagan ya un recuento de todo lo que han hecho todo en su vida, que se den la oportunidad de ser parte de lo que representa el amor y el equilibrio, que por favor ya no pongan en duda todo lo que hemos enseñado, que no olviden que cada frase que hemos dado ha sido para darles paz, tranquilidad y un reencuentro consigo mismos, un reencuentro con algo que llevan dentro, que es la parte que el Padre les dio como vida: su mente, su espíritu, lo que es eterno porque jamás desaparece. Que tristemente en esta tierra tal parece que quisieran desaparecerlo todo y que no les agrada ver que exista tanta vida yo creo porque es una cantidad de destrucción, de derramamiento de sangre terrible, pero vamos a hacerlos que piensen. Hasta para venerar lo más sagrado como dicen, para quienes creen en nuestro Maestro, tienen que poner muerte en su mesa, eso es lo triste, en lugar de llenarla de vida, de frutos, de alegría, que se viera la alegría, de vidas sanas, que les de también salud y alegría, ¡no!, ponen a un inocente animal muerto que además mataron en una forma muy cruel, en medio de la mesa, y luego gritan llenos de alegría porque se embotaron la mente; alegría que no es alegría porque empiezan a sacar también todas sus frustraciones de todo el año. Que bonito que canten noche de paz, noche de amor, noche de alegría, pero que lo sea realmente. Yo quisiera, nosotros quisiéramos que por una vez estén unidos nada más para estar dándose amor entre todos, que pongan música, que pongan todo lo que puedan tener de amor y sientan cómo es que exista el amor y la alegría en un hogar. Vamos a intentarlo ya, que sea un Padre el que también inunde de luz sus hogares y que sea nuestro Maestro el que sepa que con mucho amor pudieron entender su mensaje que tan solo es de esperanza. Esperanza que no va a perder porque para nuestro Maestro, el decir: “fracasé”, no, jamás, por lo menos hay muchísima gente que lo sigue, por lo menos cantan, se alegran, aquí por ejemplo en este país cantan villancicos de navidad, en otros pues sí tienen como figura preponderante a San Nicolás, bueno, está bien, pero sí piensan naturalmente que están venerando el nacimiento del Maestro Jesús, son momentos de alegría, sí. En lo que no estamos de acuerdo, en que tengan que embotarse la mente para dejar de ser seres que realmente puedan pensar y amar, que tengan que destruirse sus pensamientos, que se vuelvan agresión porque la persona que bebe el veneno del alcohol cambia totalmente, su mirada se vuelve agresiva, tosca y que no le digan cualquier cosa porque es el pretexto para golpear porque es tal vez lo que traía guardado durante tanto tiempo. Sí, en lugar de dejar todo en paz, alegría y unión, que la mesa esté llena de color, pero de frutos, de alimentos sanos, no de muerte, porque hasta vemos que ponen en otras mesas hasta un lechoncito que parece un niño pequeño, que lo es, mutilado, no, no entendemos cómo sienten placer al cortar aquello y comérselo, no, no entendemos que pasa por su mente. Por qué toman que… “¡a mi dame el alón o la pechuga de pavo!”, ya están hasta más secos que nada porque ya están congelados desde hace no sé cuánto tiempo, pero no, ¡ah no!, es una tradición… tradición ¿de qué?, ¿de muerte?, ¿no se supone que están venerando al gran Maestro?, ¿no se supone que están hablando del nacimiento de quien vino a darles las esperanza de que algún día serán salvados?, ¿no se supone que tienen la esperanza de que él regrese con un ejército a devolverles la felicidad que no han encontrado durante tanto tiempo?, ¿no se supone que están cantándole porque él va a venir y les va a ayudar a encontrar la paz que han perdido?, ¿no se supone que es la alegría de recibirlo a él?, a él que con tanto amor vino a dejar su recuerdo sobre la Tierra de su presencia, se supone que es para ello.

Entonces dígame, ¿no creen que sería más hermoso que prepararan las bebidas más deliciosas?, hay unas combinaciones de frutas increíbles… bueno, ese ponche, por ejemplo, mientras no le pongan el veneno del alcohol pues está muy bueno porque es de frutas y sobre todas las cosas, el colorido que le da a una mesa el fruto. Hemos visto que saben preparar hasta ensaladas y cosas así que están llenas de colorido, pero ¿por qué muerte?, ¿por qué un muerto en medio de la mesa?, no se dan cuenta que eso es dolor, lo que sufrió el animalito cuando lo mataron. Bueno, será también que luego están recordando que nuestro Maestro fue crucificado y muchas veces ponen un crucifijo para recordar también que él fue sacrificado por el hombre que no sabe amar, y sin embargo el quiere que lo recuerden como el vino, lleno de amor y de esperanza para poder recuperar a esta humanidad que el Padre ama tanto, que el Padre no tiene distinción por sus hijos, esta humanidad que para el Padre son todos iguales, que quiere recupéralos en este tiempo en el que piensa el Padre que aun hay esperanza de recuperar a sus hijos y que el ser de muerte se retire. Nunca ha dicho el Padre “destrúyanlo”, porque el no destruye; nunca ha dicho el Padre “desaparézcanlo porque se reveló a todo lo que yo dije”; nunca, jamás ha pensado el Padre que por mucha maldad que sea uno de sus hijos lo va a destruir, así como hacen aquí, que si es un criminal hay que matarlo, lo mismo diría el Padre: Bueno, el mal ha hecho mucho daño, ya desaparézcalo pero que sufra para que lo desaparezcan. No. Simplemente lo deja en el lugar que él se tomó para tener poder, esperando que algún día, tal vez tarde mucho, tal vez no, recapacite y quiera regresar al Padre, ¿por qué no?, esa es una esperanza del Padre, que todo aquello que él creó sea únicamente vida y que nosotros que trabajamos para que él pueda recuperar a sus hijos tengamos la alegría de decirle: Padre, aquí están tus hijos y que nuestro Maestro se sienta orgulloso al verse de nuevo en esta Tierra con todo el poder y la gloria que él tiene y que lo reciban con mucho amor, no que griten: “¡Ay, sálvame!”, sí, a eso vino, para hacerlos pensar, hacerlos amar, para poder crear y esperanza en todo momento. Vamos a intentarlo, que esta Navidad que van a celebrar porque es la fecha que pusieron para el nacimiento de nuestro Maestro, que sea de alegría auténtica. Pero esto sí les digo, ahora sí ya, contadito está el tiempo para el gran cambio en el que podrán pasar a otra dimensión y que todavía el Padre tiene la esperanza de que sean muchos más de sus hijos los que pueda ver en la alegría de saber que van a vivir en un paraíso o por lo menos, en un mundo en el que puedan volver a empezar, pero que no se los lleve este ser de muerte que sigue trabajando en contra del Padre y en contra de sí mismo y encontrar de todo lo que tiene vida, que no se los lleve, es el sueño del Padre. Vamos a trabajar juntos y que sea un Padre que nos de la fuerza para poder triunfar en esta difícil misión que nos ha puesto para hacer lo más difícil que hemos encontrado: que el hombre piense, que recapacite y que vuelva a ser vida como algún día nuestro Padre lo creó.

Maestro Alaniso.

Mensaje recibido por Sara A. Otero Platas a través de Telepatía Extrasensorial. 20 de Diciembre, 2013.

Para informarse de la meditación dictada este día, tendrán que adquirir la meditación en Tepoztlán Morelos en www.guardianesdeluniverso.com

Transcripción: Equipo Ahena
www.radioahena.com


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